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El hombre que sobrevivió al calvario que genera el alcohol

Su familia y los especialistas que lo trataron lograron sacarlo adelante cuando ya había tocado fondo.

Fabián Cares

Especial

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Logró superar la adicción al alcohol gracias a un intenso programa de contención y tratamiento. Es un claro ejemplo de que cuando las instituciones y las familias se comprometen, se logran resultados asombrosos.

En la vida suele haber personas que viven y transitan las oscuridades de los peores infiernos para poder lograr abrir las puertas de los mejores paraísos. Sus actitudes y ganas de superación y transformación son vitales para tener una segunda oportunidad. Algo así vivió Ángel Rivas, quien pudo esquivar un destino anunciado y les ganó la batalla a las adicciones y pudo reconstruir su vida y poner en valor la resiliencia. Hoy emprendió un camino dando su testimonio para apuntalar la prevención y superación de las garras del alcohol.

Su trayecto por las adicciones lo llevó a recorrer distintos rincones y calles de Zapala. Noches y días sin rumbo. Distancia inevitable de su familia. Compañía de personas atormentadas por sus mismos fantasmas. Cosas que formaron parte del paisaje de su vida por algún tiempo. Su situación de calle lo llevó alguna a vez a refugiarse en el Hogar de Protección de Personas en Situación de Calle, que hace más de 5 años viene impulsando la municipalidad de Zapala a través de la Secretaría de Políticas Sociales y de una comisión de trabajo interinstitucional e interdisciplinaria.

Su problemática con el alcohol lo llevó a tocar el fondo más profundo. Desde ese lugar, empujado por su familia y por un impulso personal, decidió comenzar a salir a flote.

“Mi decisión de entrar en tratamiento era porque estaba en situación de calle y con el asunto del alcohol estuve mal con mi familia y decidieron traerme para el Valle a recuperarme”, cuenta hoy Rivas. Actualmente está transitando los últimos pasos de su tratamiento de recuperación en la Fundación Aukan (Allen).

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Uno de los mayores dramas de las adicciones se relaciona con la pérdida de la simpleza de la unión familiar. “Me sentía mal, me peleé con mi familia por el asunto del alcohol y no tenía contacto con la gente que me quería ayudar. Solo me juntaba con la gente que andaba en la misma situación que yo, tomando”, recuerda. A pesar de todos los vaivenes de una vida encajada en una triste adicción, la familia siempre estuvo cerca. “Yo seguí tomando hasta que ellos (su familia) decidieron hablarme y yo también quise recuperarme y ponerme en condiciones de hacer este tratamiento para dejar el problema del alcohol”, cuenta.

Con el acompañamiento de su familia y de sus afectos, y con el convencimiento personal de que quería mejorar su vida, un 5 de mayo de 2018 Ángel Rivas llega a la fundación Aukan para comenzar a andar el camino de la recuperación. “En el año que empecé, llegué muy mal. Sin embargo, encontré muy lindo el lugar y me gustó mucho la atención, y me dieron ganas de seguir adelante”, comenta el hombre con mucha satisfacción.

Ángel cuenta cómo fue su transitar diario en la fundación. “Empecé a respetar las leyes de la casa, a levantarme temprano, a hacer las tareas que se hacen acá en la fundación, en la huerta y en los parques, en la zona de animales, en la carpintería y en distintos lugares de la casa”.

También comenta que en esta institución encontró el espacio para contar sus cosas. Para escuchar muchas experiencias parecidas de su vida en boca de otros compañeros. Lentamente, aprendió a escuchar y a ser escuchado. Su contacto con una psicóloga le permitió ir forjando y tejiendo las redes que le fueron ayudando a permanecer a flote. En los profesionales, sus compañeros y su familia fue encontrando el compromiso de un acompañamiento fuerte y permanente como las condiciones esenciales que se le deben brindar a una persona envuelta en el consumo problemático para que logre salir. Así viene sucediendo y hoy Ángel afortunadamente está cumpliendo el último trayecto de su tratamiento. “Me siento muy bien, he tenido visitas de mi familia y me han visto muy bien. Ellos me dicen que siga adelante y yo estoy pensando en muchos proyectos que tengo ganas de hacer en el futuro”.

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