El Papa reclamó el fin de la violencia

En su discurso de Pascua pidió por los refugiados.

Ciudad del Vaticano.- El papa Francisco, en la tradicional bendición Urbi et Orbi de Pascua, ofreció ayer su "cercanía a las víctimas del terrorismo, esa forma ciega y brutal de violencia que no cesa de derramar sangre inocente en diferentes partes del mundo", y pidió no olvidar a los refugiados.
Desde el balcón central de la Basílica de San Pedro, Jorge Bergoglio enfatizó en su discurso de Pascua que "ante los agujeros espirituales y morales de la humanidad, ante al vacío que se crea en el corazón y que provoca odio y muerte, solamente una infinita misericordia puede darnos la salvación".
Tras los atentados del martes pasado en Bruselas, que dejaron 34 víctimas fatales y más de 200 heridos, el mensaje papal se amplificó y recordó los recientes atentados en Bélgica, pero también en Turquía, Nigeria, Chad, Camerún y Costa de Marfil.

Además, el pontífice lamentó que muchos inmigrantes y refugiados encuentren "muy a menudo en su camino la muerte o, en todo caso, el rechazo de quien podría ofrecerles hospitalidad y ayuda".
"Son una muchedumbre cada vez más grande de emigrantes y refugiados -incluyendo muchos niños- que huyen de la guerra, el hambre, la pobreza y la injusticia social", recordó en su mensaje, reproducido por la agencia EFE.

Asimismo, invitó a los fieles a "no olvidar a los hombres y las mujeres en busca de un futuro mejor, formación cada vez más numerosa de migrantes y de refugiados, entre ellos muchos niños que huyen de la guerra, del hambre, de la pobreza y de la injusticia social".

Pedido: Exigió que la Cumbre Humanitaria Mundial priorice proteger a víctimas de conflictos.

Francisco quiso renovar su augurio de paz y esperanza para el mundo, por el fin de las situaciones de "abuso y violencia", de los conflictos que azotan al planeta y los ataques violentos que se reiteraron en los últimos días.

"El mundo -constató- está lleno de personas que sufren en cuerpo y en espíritu, mientras las crónicas diarias están repletas de noticias de atroces delitos, que con cierta frecuencia ocurren entre los muros domésticos, y de conflictos armados de gran escala que someten a poblaciones enteras a inenarrables pruebas".

En este contexto político, el Papa pidió claramente que "la próxima Cumbre Mundial Humanitaria (que se realizará entre el 26 y 27 mayo en Turquía) ponga en el centro al ser humano, con su dignidad, y desarrolle políticas capaces de asistir y proteger a las víctimas de conflictos y otras situaciones de emergencia, especialmente a los más vulnerables y los que son perseguidos por motivos étnicos y religiosos".

Bergoglio también hizo su llamado por Siria, "país destruido por un largo conflicto" y oró por los "coloquios en curso", para que se puedan "recoger frutos de paz y encaminar la construcción de una sociedad fraterna".

El auspicio se extendió también a otras zonas de tensión de la cuenca del Mediterráneo y Medio Oriente, en particular en Irak, Yemen y Libia, y extendió su deseo de paz por "la convivencia entre israelíes y palestinos, así como la disponibilidad paciente y el compromiso cotidiano de trabajar en la construcción de los cimientos de una paz justa y duradera a través de negociaciones directas y sinceras".

Francisco no descuidó "los esfuerzos intensos para llegar a una solución definitiva a la guerra en Ucrania, así como las iniciativas de ayuda humanitaria, entre ellas la liberación de personas detenidas".

Por otra parte, se expidió sobre los conflictos en Burundi, Mozambique, la República Democrática del Congo y en Sudán del Sur, países "lacerados por tensiones políticas y sociales".

Dijo que no hay que temer por tener fe


El Papa también hizo referencia a los cristianos perseguidos por su fe, a quienes les pidió que "no tengan miedo", así como a los golpeados "por los efectos de los cambios climáticos, que con frecuencia provocan sequías o violentas inundaciones, con consecuentes crisis alimentarias en varias partes del planeta".

"Que el tranquilizador mensaje de Jesús tras su resurrección -concluyó antes de su augurio final de Buena Pascua- nos ayude a cada uno de nosotros para recomenzar con más coraje, con más esperanza, para construir caminos de reconciliación con Dios y con los hermanos. Tenemos mucha necesidad de eso".

Tras la misa del día, el Papa saludó en la plaza a los ex reyes de Bélgica Alberto II y Paola, a pocos días de los trágicos atentados de Bruselas, informó la agencia Ansa.

Fuente:

¿Qué te pareció esta noticia?

Noticias Relacionadas

Deja tu comentario

Lo Más Leído