En los telos de Cipolletti, sin reserva no hay lugar disponible

Según los dueños, los cipoleños son fanáticos de los hoteles alojamiento.

Alberto Rivero - Camila Witanowsky / acipolletti@lmneuquen.com.ar

Para disfrutar del sexo no hay día ni hora, pero sí lugar: el telo. Los cipoleños dejan atrás los prejuicios y concurren cada vez más a estos lugares, en los que la fantasía y el placer se apoderan de los amantes. Casados, en pareja, infieles y hasta swingers, llegan cada día para abstraerse por un momento del mundo real y encontrar el tan ansiado orgasmo.

La mayoría llega por la noche en algún vehículo particular, aunque también ingresan en taxi, moto, bicicleta y hasta caminando. Un portero eléctrico en la puerta de acceso informa sobre la disponibilidad, el servicio y los precios. Los fines de semana se pueden formar filas de autos que esperan una habitación, e incluso la previa puede arrancar allí mismo.

Passión Hot es el único motel temático de la zona. Ubicado al norte de Naciones Unidas, ofrece una gran variedad de habitaciones entre las que se destacan la oriental, la sadomasoquista y la hindú, todas ambientadas con su respectivos estilos y accesorios.

“La idea es brindar diferentes estilos para que se sientan más cómodos y que los clientes puedan fantasear con los accesorios. Cuentan con látigos, esposas, hamacas, sillones tántricos, pelotas de goma, y la posibilidad de adquirir juguetes sexuales y disfraces”, comentó Silvina, la administradora.

La mujer asegura que sus clientes no sólo son amantes ocasionales, sino también parejas que desean probar nuevas fantasías. Y confió un detalle para demostrarlo: “La habitación sadomasoquista fue la más solicitada porque todos querían fantasear como en la película 50 sombras de Grey. Por la cantidad de gente que viene estamos pidiendo reservar (en ese cuarto) para los fines de semana”, comentó Silvina.

Los empleados no pueden tener ningún contacto con los clientes que llegan al lugar. Las cámaras de seguridad vigilan cada movimiento en las afueras del edificio, y sólo se mantiene diálogo a través de un teléfono interno.

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Las cámaras dentro del cuarto son un mito y están prohibidas. La primera de las normas que se deben cumplir a rajatabla en los pasillos del lugar es mantener el silencio y la reserva. Tampoco pueden ingresar menores de 18 años, y en caso de que alguna persona aparente ser menor se deberá comprobar mediante una identificación para evitar situaciones indeseadas.

La higiene es tarea primordial cada vez que un cliente abandona la habitación, ya que se debe limpiar absolutamente todo en poco más de 15 minutos porque siempre hay una pareja esperando iniciar su turno.

El pionero

Fogus es un histórico hotel alojamiento en la región. Ubicado a la vera de la Ruta Nacional 151, en el límite de Cinco Saltos y Cipolletti, abrió sus puertas en 1990 y aún continúa liderando el rubro. El lugar cuenta con 26 habitaciones, single, ejecutivas y suites, y su gran carta de presentación son los precios accesibles y las promociones por pernocte.

“La gente viene buscando un espacio para la intimidad y experimentar en el sexo. Necesitan conectarse. Acá se recrea la pasión porque hay una magia única. La cuestión sexual ya no es un tabú y la gente se anima cada vez más a fantasear”, expresó Juan Manuel, el propietario del lugar. Además, reveló: “El verano fue muy bueno para nosotros y la apertura del tercer puente nos trajo muchos clientes neuquinos”.

El histórico motel incorporó meses atrás una habitación swinger, en la que permiten el ingreso de hasta cuatro personas. “Tratamos de innovar y quebrar prejuicios. Fuimos los primeros que publicitamos con un cartel gigante en la rotonda. Hay que saber que el sexo forma parte de la vida y es lo más natural que existe”, expresó Juan Manuel.

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--> Perros, verduras y hasta un preso

Trabajar en un motel puede resultar muy divertido. Las historias de lo que pasa allí adentro no suelen trascender y mucho menos la identidad de los clientes. Sin embargo, siempre hay algo llamativo. Las mucamas son las que más cerca de la intimidad logran estar, ya que deben ordenar y descartar los artículos olvidados.

La ropa interior suele quedar en la habitación, junto a celulares, documentos y llaves. Pero también han encontrado objetos extraños, como verduras y frutas de diferentes formas y tamaños. Algunos llegan tan desprevenidos que hasta debieron dejar atado al perro afuera del cuarto mientras mantenían relaciones.

Y un preso cipoleño perdió la libertad condicional por encontrarse con su pareja en el hotel alojamiento en lugar de ir a trabajar. La Policía lo esperó en la puerta.

Los turnos, normalmente de dos horas, suelen ser un problema cuando las luces del auto quedaron prendidas y se descarga la batería. “Siempre llevo los perros en la camioneta, porque es muy normal tener que dar energía a algún cliente”, bromeó uno de los dueños.

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