Frankestito, el robot que patea penales

Creado en la UNCo, busca interesar en la computación a los alumnos secundarios.

Gerardo Rodríguez
rodriguezg@lmneuquen.com.ar

Neuquén.- Un grupo de docentes, alumnos y ex alumnos de la facultad de Informática de la Universidad Nacional del Comahue (UNCo) realiza desde hace tres años un proyecto de extensión con estudiantes y profesores de los colegios secundarios, utilizando la ayuda de un robot como elemento integrador, con el objetivo de crear un vínculo entre la casa de altos estudios y la escuela media.

Frankestito es un robot desarrollado en la mencionada facultad que interactúa con adolescentes y que suele despertar vocaciones en los alumnos de los últimos años del secundario. El proyecto de este año se denominó "Agentes robots: acercando la escuela media a la universidad" y los colegios que participaron fueron los CPEM 24, 25 y 26 junto con el colegio AMEN de la ciudad de Neuquén, y el CEM 14 de Fernández Oro.

2013 En octubre de ese año se hizo la primera presentación de Frankestito en la UNCo.

El docente Guillermo Groso explicó que la idea es "transmitir qué significa la computación como disciplina, para despertar en los chicos muchas cosas que ellos usan pero no saben a qué refiere".
El proyecto se realiza en seis encuentros, en los que se pretende alcanzar diferentes objetivos. En primer lugar se muestra a Frankestito, se explica su funcionamiento y se realizan demostraciones de lo que es capaz de hacer. El robot cuenta con un microprocesador mediante el cual ejecuta las órdenes que le son dadas a través de una red wifi (ver aparte).

En cada uno de los encuentros se les propone a los alumnos trabajar en la construcción de un programa, que luego se ejecuta en un encuentro final en el que Frankestito debe patear un penal. Esta acción consta de una entrada en calor, un recorrido de la cancha o hacer movimientos de derecha a izquierda. "Una vez enfocada la pelota, se acerca al área, toma impulso y patea", describe Laura Cecchi, otra de las docentes de la facultad de Informática.

La respuesta de los chicos es contundente. En un principio, programar un robot pareciera una acción imposible de alcanzar, pero sobre el final del ciclo los alumnos sienten que lo lograron. "Lo que al principio era ciencia ficción sobre el final es algo factible y realizable por ellos", menciona el docente Jorge Rodríguez.

Algunos de los chicos del secundario -que en su momento interactuaron con Frankestito- son actualmente alumnos de la facultad de Informática. Con el recuerdo de la experiencia vivida deciden incorporarse al proyecto, completando así el ciclo de aprendizaje y enseñanza.

"Le podemos decir que saque una foto y la analice"

En relación con los robots educativos que hace tiempo funcionan en las universidades, Rafael Zurita, uno de los creadores, indicó que el aporte de ellos fue agregarle una computadora similar a las comunes, además de una cámara y la comunicación wireless, mediante la cual uno puede conectarse directamente al robot.

La mayoría de los robots educativos que se utilizan en las universidades para programación generalmente son "ciegos", es decir que tienen sensores para saber si están cerca de una pared o tocando algo, pero no logran distinguir demasiado el ambiente. "Al incorporarle una computadora, logramos colocarle una cámara y ese era el plus que estábamos buscando, un robot educativo que además pueda ver", aseguró Zurita.

A este tipo de robots que tienen la posibilidad de ver se les puede pedir que saquen una foto y la analicen. "El robot hace una estadística básica de qué colores ve y qué colores ocupa en la imagen, y luego es capaz de reconocerlos", sostuvo.

Una de las particularidades del proyecto es que todo lo que se ha realizado y creado se encuentra disponible en internet. Cualquier institución o persona que quiera reproducirlo puede hacerlo sin mayores dificultades, ya que el producto es de licencia libre.

Los Frankestitos son en realidad una familia tipo de 4 robots. Frente a la pregunta respecto de si pensaban agrandar la familia, los docentes respondieron: "Sí, creemos que vamos por varios más". Parecería que aún hay Frankestitos para rato.

Nombre: Uniendo piezas viejas y nuevas


El origen del nombre Frankestito tiene que ver con una unión de piezas de modelos anteriores con piezas nuevas, y que forma un todo. "Se les rescató los motores a los viejos robots Lego y se los comenzó a armar con distintas partes", mencionó Rafael Zurita, uno de los creadores.


Los Messirrobots de la UNCo


Durante el 2008 se realizó en Neuquén un campeonato de futbol de robots en el que participaron cuatro equipos. Dos de ellos pertenecían a la zona, uno era de Bahía Blanca y otro de Buenos Aires. En esa ocasión, la UNCo participó con un equipo que finalizó en cuarto lugar. "Se trataba de robots que ya se compraban hechos", mencionó Laura Checchi. La docente agregó: "Nosotros lo que hicimos fue ponerles pincitas para que pudieran patear, pero era todo de ladrillitos, de hecho, cuando chocaban se nos desarmaban y teníamos que pegarlos con poxipol".




Fuente:

¿Qué te pareció esta noticia?

Noticias Relacionadas

Deja tu comentario

Lo Más Leído