Gigantes logró un triunfo motivante, de esos que hacen ruido cuando se producen. No es fácil bajar al último subcampeón de la Liga, UPCN al que derrotó 3-1 con parciales (26-24, 25-27, 25-21 y 25-22). Fue una fiesta en el Ruca Che con voley al más alto nivel.
Los de Camilo Soto venían de caer ante Obras de San Juan donde se mostraron erráticos en el saque y con el cubano Miguel López Castro sin la efectividad que mostró en el arranque ante Monteros, tal vez afectado por el trajín de una semana intensa ya que viajó a jugar con el seleccionado de su país el Pre-Mundial.
El entrenador Camilo Soto entendió que con ese nivel no podían enfrentarse a uno de los favoritos a pelear el título, siete veces finalista de la Liga, que perdió la última temporada ante Bolívar luego de seis títulos consecutivos.
Y salió a jugar con el “cuchillo entre los dientes”, como dijo alguna vez el “Cholo” Simeone antes de un partido de la Selección Argentina.
Levantó su rendimiento el caribeño Miguel López Castro. Esta noche fue imparable por las puntas, sumándose Santiago Alvarez por el opuesto y la experiencia del Mono Javier Sánchez para definir por el centro.
Muy firme para no permitir que los sanjuaninos, un plantel muy bien armado, se escapara, los neuquinos siempre estuvieron en partido y supieron definir los puntos finos.
Gigantes que en el debut, también en casa, le habían ganando a Monteros de Tucumán sumaron su segunda victoria en la Liga Argentina de Vóleibol. El próximo compromiso, el jueves antes River, en Lomas de Zamora


