La realidad dentro de los hospitales difiere abismalmente con la del resto de la ciudad en el inicio de la segunda ola de coronavirus en Neuquén. Mientras la vida transcurre con prácticamente todas las actividades habilitadas, incluso con boliches que proponen protocolos para abrir sus puertas, el sistema de salud de Neuquén exige lo contrario: real conciencia de la saturación y mayores restricciones.
De esta forma lo planteó Adelaida Goldman, médica emergentóloga y directora asociada del hospital Castro Rendón, en diálogo con LM Neuquén. "¿El colapso es que se está destruyendo el sistema?", se preguntó Goldman y respondió: "No, el colapso es que no se puede atender a más pacientes, teniendo en cuenta que la curva no se amesetó y que cada día hay más pacientes. Cuando hablamos del borde del colapso es que los próximos pacientes no van a poder ser atendidos adecuadamente ni tener todo lo que tienen que tener".
La médica planteó que esto se debe al "límite de recurso humano y de logística" que tiene el sistema de salud, y en un contexto donde "la vida está normal". "Hablan de la escolaridad, hablan de los clubes, hablan de los niños, hablan de la economía, pero también hay que poner en la mesa que no se puede atender más gente en la medida que aumente el número de contagios", sostuvo.
Este miércoles, el reporte del Ministerio de Salud informó 718 contagios de coronavirus en 24 horas, el segundo día con más casos en toda la cuarentena. Este mismo día, la Asociación de Comercio, Industria, Producción y Afines de Neuquén (ACIPAN) emitió un comunicado donde manifestaron "que el cierre de todas las actividades de la sociedad no ayuda a cumplir ninguno de los objetivos propuestos" y pidieron "que se hagan campañas de concientización antes que controles restrictivos propios de otras eras o sistemas políticos".
Para la referente del hospital de mayor complejidad de Neuquén, en cambio, se tienen que generar ambas acciones para descomprimir el sistema sanitario: concientización de la sociedad y restricciones por parte del Gobierno, empezando por la suspensión de las clases presenciales.
"Si sale el presidente de la cámara de comercio, si salen los padres autoconvocados, si salen los clubes deportivos ya amenazando con no respetar las medidas, muchas veces el costo de un Gobierno de parecer dictatorial genera recaudos en no tomar las medidas que se deben de tomar. Por eso muchos de salud salimos a decir lo que está pasando: no para generar una presión en el Gobierno sino para generar conciencia en los ciudadanos para que acaten lo que el Gobierno deberá hacer", afirmó Goldman.
Y subrayó que "si en la sociedad se conociera de una manera real lo que está pasando, podrían acompañar las medidas, incluso hasta solicitarlas y no resistirlas".
La médica, también integrante de la Sociedad Argentina de Emergencias, dijo que las políticas (estatales) "de no asustar, de no generar miedo, de ser contenedor y tratar de motivar a la gente para que se sienta tranquila, generó un falso concepto de que todo está controlado y generó un descontrol de la ciudadanía y una no conciencia".
Actualmente, los departamentos Confluencia y Zapala de la provincia permanecen en zona roja sanitaria. En estos lugares, marcó Goldman, "se recomienda el cierre temporario de algunas actividades" y adelantó: "tal vez las primeras sean las que tengan menos costo económico y las segundas las que realmente no van a cambiar por dos o tres semanas un retroceso en esta economía que se comienza a activar". Entre ellas, mencionó "los clubes, las escuelas, las juntadas, las salidas en lugares públicos".
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