Afganistán.- En una operación conjunta entre las tropas afganas y norteamericanas, fue abatido el jefe del Estado Islámico en Afganistán. Abdul Hasib murió el 27 de abril en Nangarhar, considerada el bastión del grupo yihadista y donde Washington lanzó hace tres semanas la “madre de todas las bombas”. “El jefe del EI-K en Afganistán, Abdul Hasib, murió en una redada encabezada por las Fuerzas Especiales afganas en la oriental Nangarhar”, informó el palacio presidencial en su cuenta de Twitter.
La oficina de comunicación de la tropas de EE.UU. en Afganistán confirmó la muerte del jefe terrorista en un comunicado y detalló que en la ofensiva murieron también “varios” altos mandos de la formación yihadista y 35 de sus insurgentes.
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