Hartos de los robos, dejaron una notita para los ladrones
Los damnificados viven en calle San Juan al 1100, en el barrio Santa Genoveva de esta ciudad, y les piden a los delincuentes que se abstengan de entrar a su hogar porque ya no quedan cosas de valor en su interior.
La víctima se enteró del nuevo intento de robo cuando regresó, junto con su marido y sus hijos, de las vacaciones en la cordillera, dato que también manejarían los delincuentes porque este departamento fue el único que intentaron abrir.
Dos: veces robaron en el departamento del primer piso de San Juan al 1100, en Santa Genoveva.
Antes de llegar al primer piso, los ladrones ingresaron al edificio tras violentar la puerta principal con una barreta y romper la cerradura.
La lista de robos se agranda a diario en uno de los barrios más codiciados por las jóvenes familias por la cercanía con el centro y la tranquilidad de sus calles. Las puertas barreteadas de los departamentos y los autos sobre ladrillos después del paso de los robarruedas se repite cotidianamente.
Pese a la constante presencia de gente por el sector, porque en el edificio funcionan un centro de estética en la planta baja y un estudio administrativo en el segundo piso, nadie vio nada.
Aunque ya pasaron 10 días, y ninguno de sus vecinos les avisó del intento de robo, los ocupantes del departamento del primer piso reclaman que arreglen la puerta de entrada del edificio.
"Todavía no se reparó la cerradura de la puerta principal y ante la posibilidad de que vuelvan, es que decidimos avisarles que no tenemos nada de valor", contó Victoria.
"En uno de los robos anteriores, mi marido llegó y vio la habitación revuelta. Esa vez se llevaron un sobre con dinero que teníamos guardado", recordó la víctima.
Los delitos son cada mes más frecuentes en el barrio
Puertas barreteadas, autos sobre ladrillos después del paso de los robarruedas y motochorros en los semáforos son postales frecuentes en Santa Genoveva. Hace menos de un mes, la secretaria de la comisión vecinal, Claudia Peralta, denunció una ola de robos en el barrio y que los delitos se incrementaron desde hace unos ocho meses, desde que está la nueva sede del Poder Judicial.
La mujer mostró su enorme preocupación por la seguidilla de hechos delictivos y consideró que las medidas de seguridad que se tomaron "no alcanzan".
Botones antipánico, alarmas y alertas por Whatsapp fueron algunas de las acciones de los vecinos como prevención, pero aseguran que eso no es suficiente. "Me consta que los patrulleros pasan, pero son insuficientes. Cuando los móviles pasan por un lugar, los ladrones están en otro. Estamos muy preocupados", dijo Peralta.
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