Hasta dónde llega el fenómeno del malbec

En el mundo el caso del malbec es una rareza, por su alcance. Entre los números que explican su éxito y los caminos por seguir, hay elementos que observar.

Por Joaquín Hidalgo / Especial

Un dato: el Malbec World Day, que se celebra cada año desde 2010 organizado por Wines of Argentina, arrojó en la primera mitad de abril la friolera de 25 millones de cuentas alcanzadas en redes sociales, a contar de 120 eventos en 100 ciudades de 60 países. Como efecto de comunicación, son números para entusiasmarse.

Pero el malbec es mucho más que un efecto de comunicación. Para los consumidores del mundo, es también un lugar seguro. Un vino que al probarlo comprenden que es puro confort y sabor, uno con el que no se pueden equivocar. Por eso el corazón de la campaña que se activó este año llevaba un sugerente "claim": “Malbec argentino, you know me and you don’t” (me conocés y no me conocés).

Eso mismo pasa entre los consumidores locales. El malbec da la sensación de ser un viejo conocido pero al mismo tiempo, cuando se lo bebe y compara, siempre arroja sorpresas. Por eso es que hoy supone una escalada que, con cambios de velocidades y pendientes, no para de crecer desde 2002.

Cifras frías de un fenómeno caliente

Según los datos publicados por el Observatorio Vitivinícola este mes, medido en superficie cultivada, el malbec aumentó un 76% desde 2006, cuando había 23 mil hectáreas plantadas. Al cierre de 2017, últimas cifras oficiales, alcanzaba 40.434. El dato es que su participación en el total del viñedo argentino creció significativamente: de 11% a 18% en las mismas fechas, superando en 2011 a la criolla chica como la más cultivada.

Asimismo, desde el punto de vista de la participación en el mercado doméstico y externo, el malbec arroja números sorprendentes. Mientras que en 2017, cuando la cosecha fue especialmente chica para la variedad, cubrió 16% de todo lo elaborado, representó 40% de todo lo bebido dentro de Argentina y poco más de una de cada dos botellas exportadas, medido en volumen, y 2/3 del valor. En divisas, son 508 millones de dólares exportados sobre un total de 125,7 millones de litros.

De hecho, el malbec sostuvo la buena performance de las exportaciones argentinas, aún cuando la economía doméstica –inflación mediante y tipo de cambio bajo– amesetó el desarrollo del negocio a contar de 2009. ¿La razón? Un milagro en términos de oferta varietal: el precio del vino creció desde u$s 2,9 el litro en 2006 hasta llevarlo a u$s 4,04 en 2017. El aumento del precio promedio, vale la aclaración, nace de la necesidad de acomodar los números, por un lado, pero también, y más importante, de la posibilidad de ofrecer vinos de mejor calidad, con estilos diferenciados y al mismo tiempo con consumidores dispuestos a experimentarlo. De nuevo, el claim sintentiza el fenómeno: “Me conocés y no me conocés”.

Un dato extra, que aportó Alberto Arizu, estrenando su segunda presidencia de Wines of Argentina: “El malbec es el varietal más buscado en Google, particularmente en los países de Latinoamérica”. Traducido para quienes no manejen el universo "punto com", “es el varietal que más curiosidad e interés despierta en los consumidores de esta parte del mundo”, explica.

Más datos

El mismo estudio del Observatorio, que trabaja con los datos del INV, compara la performance del malbec con otras variedades nacionales y competidoras, como carménèr en Chile, pintage en Sudáfrica, zinfandel para Estados Unidos y syrah para Australia.

El caso australiano es el que más similitudes tiene con el nuestro. A algunos les puede correr un sudor frío por la espalda. Mientras que en la década de 1990 Australia era la gran promesa del vino mundial, quedó estancada en un posicionamiento de precios bajos y volumen. Sin embargo, es mejor ejemplo ahora cuando, luego de trabajar durante dos décadas el reposicionamiento, el syrah australiano, apalancado en terroir y calidad, en 2015 representaba ya el 30% de diferencia en precio respecto de los otros vinos del país. En Argentina esa diferencia entre el malbec y todo lo demás es del 22%. Y ambos países tiene unas 40 mil hectáreas de su varietal insignia. Eso sí: para Australia el syrah representa sólo el 21% de las exportaciones, mientras que para nosotros el malbec es el 61% (2015).

--> ¿Dónde se cultiva más la variedad?

En el mundo la variedad crece. En conjunto, el resto del mundo ofrece 1/3 de nuestra superficie: Chile tiene unas 6000 hectáreas, Francia 5300, Sudáfrica 400, Nueva Zelanda 80 y Estados Unidos 44. De lo que se deduce que, al menos por los próximos años, Argentina seguirá reinando en la materia.

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