“Hay que faltarle el respeto al amor”
Yamila Rodríguez
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Fabio Lacolla –el psicólogo, músico y ensayista– llegará a Neuquén para presentar su tercer libro, Amores tóxicos, escrito desde una visión irónica, al que él mismo considera un “acompañante terapéutico”.
En la publicación, el autor explica cómo un sentimiento tan noble puede volverse perjudicial e insalubre para una persona. “Son algunas reflexiones sobre el uso indebido del amor”, señaló Lacolla.
La idea del libro nació a partir del blog que tiene en Infobae que con el tiempo fue creciendo y convirtiéndose en una sala de consultas, tanto de mujeres como de hombres.
Es por eso que esta tarde, a partir de las 19, firmará ejemplares en la librería Galerna del Paseo de la Patagonia, y el sábado y domingo dará una charla en el Teatro Arpillera Cultural (Alderete 511), a las 21.
“La idea es presentar algunos conceptos del libro, contar algunas historias de amores tóxicos y después interactuar con la gente”, expresó el psicólogo, que admitió sentir a la Patagonia como su segundo hogar.
¿Cómo nace la idea de comenzar a escribir Amores tóxicos?
Nace con el blog de Infobae, es decir, cortito y al corazón. Trabajo ahí la idea de que el concepto breve es mucho más amable al amor que la eterna perorata.
¿Cuántos capítulos tiene?
En realidad los capítulos se llaman “latidos”, porque quería que el libro mantuviera la idea de pulso y además, porque el amor es calesitero. En los latidos se puede encontrar: “Qué es un amor tóxico”, “Estar enamorado”, “Perfiles tóxicos”, “Separaciones” y “Soledades”.
¿Cuáles son las ideas principales y los perfiles de los que habla?
Hay dos o tres ideas que insisten a lo largo del libro: una es que cada uno tiene la pareja que se merece, otra es que el amor se explica con monosílabos, y otra es que el mejor remedio para el amor es la verdad. En cuanto a los perfiles, juego con la idea de los celos, los cuernos, la mosquita muerta, el pollerudo, las Wendys y los Peterpanes, etcétera.
¿Por qué utilizaste la ironía para escribirlo?
Porque al amor hay que faltarle el respeto. Muchos de nosotros crecimos bajo la solemnidad del amor y eso nos deformó la idea. Creo que el romanticismo es la desgracia del amor, donde se confunden las pasiones con la perdurabilidad. La pasión necesita espacios, mientras que la perdurabilidad se alimenta de tiempos. Y en tal caso el romanticismo habita la vida cotidiana y no necesariamente en el Muelle de San Blas. El humor es un relajante muscular que hace que conceptos más bien despreciables suenen de un modo más natural en nuestra vida cotidiana.
¿Por qué creíste necesario tener que publicarlo en vez de seguir con las entregas del blog?
Justamente para rasquetear de solemnidad a las añejas teorías del amor. Si revisás bibliografía, se encuentran textos hiperformales o textos que se toman el tema con humor. Amores tóxicos es un libro 3.0, porque fue creado a partir de observar la realidad de los vínculos amorosos del siglo XXI.
¿Los pasajes de tu libro están inspirados en algunas experiencias de tus pacientes o casos que se hacen conocidos en los medios?
El 80% de lo que escribo es ficción, y ahí aparece mi ser artista que escribe sobre el amor y le aporta a mi ser psicólogo la pizca de creatividad que el libro necesitaba. Debo admitir que algún que otro paciente creyó que hablaba de él. Lo que pasa es que el tema es tan universal que de alguna manera todos nos sentimos identificados. Lo que sí me ocurre es que mucha gente se me acerca a contarme historias o a tirarme temas de los cuales escribir. Y debo reconocer que muchos son excelentes disparadores, como por ejemplo “los amores por Whatsapp” (al cual le dedicó un espacio en su blog).
-¿Cuál fue la recepción de los lectores en la Feria del Libro?
Inmejorable. Galerna, la editorial que publicó el libro, está muy contenta por cómo circuló por la feria. Debo decir que la tapa es muy buena y contribuye a la curiosidad del contenido. Amores tóxicos es un libro que, cuando pasás por al lado, te chista. Y en la presentación, afortunadamente, fue a sala llena a pesar de estar compitiendo con el Superclásico del jueves pasado. Fue un momento muy emotivo para mí y siento que para la gente también.
Por el título, ¿no te da miedo que lo confundan con un libro de autoayuda de Bernardo Stamateas?
Trabajo desde hace veinte años en el campo del uso de sustancias psicoactivas, por eso en la tapa del libro dice “Reflexiones sobre el uso indebido del amor”, como quien habla del uso indebido de drogas. Más que un libro de autoayuda, Amores tóxicos es un acompañante terapéutico.
Redes sociales
Amores descartables
El autor manifestó que las relaciones siempre fueron “descartables”, pero que actualmente las redes sociales ofrecen una salida rápida a la soledad. “El amor descartable existió siempre, sólo que ahora, en el mismo instante del descarte, aparece una nueva posibilidad de un vínculo episódico. Antes dependías del cumpleaños de alguna prima para ver si podías conocer a alguien, por eso hoy separarse es mucho más fácil que conocer a alguien”, contó.
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