Historias cotidianas
El viejo cartel
No es un cartel muy común. Difícilmente se lo vea en los barrios de Neuquén, pero a pocas cuadras de la cancha de Atlético la señal está tímida, casi escondida por un poste en un esquina, a metros de la calle Estanislao López.
El cartel indica que en la zona hay niños jugando y, aunque parezca una obviedad, es necesario recordárselo a los automovilistas para que transiten por la zona con mucha precaución. Estaría bueno que este tipo de señales de tránsito se repitan en toda la ciudad.
Esquina olvidada
Olavarría y Tuyú es una esquina olvidada de la ciudad. Tanto que los carteles indicadores de las calles se encuentran a mitad de altura, desgastados por el tiempo y el vandalismo.
Un enorme predio sin desmontar, con muchos yuyos y basura, se extiende a lo largo de Olavarría. Muy a lo lejos, se alcanzan a divisar unas montañas de áridos, un colectivo abandonado y, más allá, una intensa vegetación.
Ojo con el pozo
En Avenida del Trabajador al 1200 cortaron una buena porción de pavimento para arreglarlo, pero las demoras en terminar de rellenar este pozo ya generan más de un dolor de cabeza a todos los automovilistas que transitan por la zona.
El problema es que con el paso de los vehículos, el pozo se está haciendo cada vez más profundo y amenaza con convertirse en un verdadero peligro para quienes no alcanzan a frenar a tiempo cuando lo divisan.
Paseo abandonado
El Paseo de los Artesanos, ubicado al lado de las vías del ferrocarril, se encuentra completamente abandonado. Sus instalaciones han sido blanco de vandalismo y en la actualidad la gente que vive en la calle lo utiliza como refugio, especialmente cuando castiga el clima.
El lugar, que supo agrupar a artesanos de toda la ciudad, sigue a la espera de una remodelación, teniendo en cuenta que se encuentra en pleno centro de la ciudad.


