Buenos Aires
Un día como hoy pero hace tres décadas, el popular Alberto Olmedo cayó desde el balcón del piso 11 de un departamento en Mar del Plata. El Negro partió a los 54 años, cuando estaba en la cresta de la ola y en pleno proceso de reconciliación con quien fuera su última pareja, la actriz Nancy Herrera.
“Murió en el mejor momento de su vida, con la mina que quería y tomando champagne, y no babeado en una cama hecho mier…”, diría tiempo después Herrera, la mamá de Albertito, el hijo menor del actor que nació después de su muerte.
“Cuando Alberto llegó al departamento la noche del 4 de marzo me abrazó fuerte y me dijo: ‘No te dejo ir más, Negra. Yo ahora puedo tener todo lo que quiero en la vida. Todo. Cualquier cosa. Pero me falta el amor. Y el amor sos vos’”, recordó Herrera y añadió: “Nosotros no tomábamos seguido. Pero cuando tomábamos, tomábamos mucho”.
Entre otros temas, la actriz aseguró que charló con Olmedo de la detención de Carlos Monzón, algo que tenía preocupado al artista y del affair de ella con Cacho Fontana, quien había sido amigo del cómico. Ya entrada la mañana, Olmedo se asomó al balcón. “Estaba eufórico, feliz. Yo traté de salvarlo, pero en un momento él soltó las manos y me miró fijo. Cayó con los brazos abiertos, en cruz, mirándome, como diciéndome: ‘Negra, no llores, ya no hay nada que hacer’”, relató Herrera.
El genial cómico rosarino sigue vigente en el lenguaje popular a través de frases que inmortalizó con su amplia galería de personajes, como el Capitán Piluso y el Manosanta. El capocómico hizo numerosos éxitos en cine, teatro y tevé, como No toca botón y Operación Ja-Já, entre otros.
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