Investigan la macabra muerte de un comerciante
NEUQUÉN
Un comerciante neuquino apareció en el patio de su casa en Barrio Nuevo colgado, quemado y con las manos sujetas con un alambre. Los principales indicios apuntan a un suicidio; de hecho, encontraron notas dirigidas a sus familiares, pero para la fiscalía no está descartada la hipótesis de un crimen, por lo que aguardan pericias clave para terminar de orientar la investigación.
El hombre, de 29 años, había trabajado en la actividad petrolera y también tuvo una carnicería. Una mala racha lo llevó a terminar haciendo milanesas y distribuirlas en distintos comercios.
La situación familiar era muy conflictiva. “Ese día –por el miércoles – la esposa (docente) le había pedido el divorcio, pero la relación ya estaba terminada desde hacía un tiempo, aunque seguían viviendo bajo el mismo techo porque ninguno de los dos quería irse de la casa, que era el gran conflicto”, reveló una fuente de la investigación.
La fiscal del caso, Gloria Lucero, ratificó que existía una conflictividad familiar muy intensa y que se vio reflejada en las distintas notas que había dejado el hombre.
El cadáver fue encontrado la noche del miércoles, pasadas las 23, pero lo dejaron en el lugar hasta ayer a la mañana para hacer una inspección ocular de la escena del crimen con luz natural.
La autopsia aportó un poco más de información respecto de la forma en la que se produjo la muerte. Para ello, dos forenses examinaron con detalle el cadáver porque al tener las manos sujetas la hipótesis de un homicidio era preponderante, aunque los pesquisas dudaron porque la casa estaba cerrada por dentro y a simple vista no se observaron signos de violencia en el cuerpo.
El informe de la autopsia reveló que el hombre tenía una vuelta de alambre en la mano derecha y que se extendía a lo largo de 18 centímetros en forma de gancho. A su vez, el alambre estaba rodeado de tela rociada con combustible haciendo las veces de una mecha.
En el patio había una mesa de camping bastante firme, en la que se habría parado tras anudar la cuerda a una estructura similar a una pérgola. Se estima que una vez que se encendió la mecha, saltó o lo arrojaron de la mesa. La corta caída produjo la muerte inmediata por ahorcamiento, por lo que no habría sentido las quemaduras.
Las llamas, para los forenses, no fueron de gran magnitud. “Sólo quemaron las prendas y produjeron chamuscamientos en las extremidades. De hecho, los pulmones no sufrieron daños por la inhalación de aire caliente”, aclaró una fuente judicial.
“La investigación sigue abierta como averiguación de muerte violenta, por lo que nos resta recibir unos exámenes toxicológicos que se solicitaron”, aclaró la fiscal Lucero a este medio. “No se descarta ninguna hipótesis”, concluyó.
75 centímetros de caída Es la altura de la mesa de camping sobre la que estaba el comerciante al momento de saltar. De acuerdo con la autopsia, la muerte fue inmediata y las llamas sólo le produjeron chamuscamientos.
Indicios
Había notas para toda la familia
Durante la inspección ocular en la casa del comerciante los pesquisas, junto a la fiscal Gloria Lucero, encontraron cuatro notas cortas y concisas dirigidas a distintos familiares. La más violenta era para la esposa: “Querías la casa, acá la tenés”. A la hija le dejó una nota donde hablaba de que lo había calumniado y a su hermana le pedía que cremara su cuerpo y lo dispusiera como le había pedido. Estos elementos orientan la tesis del suicidio, pero para la fiscalía no hay nada descartado.
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