No sólo el Covid-19 aguijonea a Italia, también el clima, que se está tornando hostil en estos días, genera más contratiempos: en Venecia se debieron levantar todas las compuertas del sistema MOSE (Módulo Electromecánico Experimental en Venecia, que actúa como contención de aguas), para evitar el avance de las aguas.
Los fuertes vientos y el mar embravecido hacen que el transporte sea problemático en todo el país, con vuelos demorados, navíos paralizados y trenes cancelados. Y en ese contexto, Venecia padece la crecida de aguas y debió activar el complejo sistema de barricadas para evitar que la marea avance.
Gracias a las 78 compuertas del MOSE, todas en funcionamiento en las ensenadas, Venecia estuvo ayer protegida del nuevo episodio de pleamar, que en el mar alcanzó un pico de 104 centímetros, deteniéndose en cambio en la laguna a 67cm, según los datos del Centro de Mareas del Municipio.
Además se registran nevadas en el noroeste del país, disparándose el esquema de alarmas (naranja en la zona central y amarilla en la costa y el oeste).
Las condiciones meteorológicas adversas y el reducido número de servicios públicos por estos días festivos, sumado al bloqueo de movimientos por las normativas anti Covid, continúan dificultando la llegada o salida de las islas del Golfo de Nápoles, por ejemplo. Además, varios pasos alpinos están cerrados o son transitables solo por autos que tengan sus cadenas en las ruedas.
También mete miedo la posibilidad de heladas nocturnas que pueden hacer traicioneras calles y veredas, convirtiéndolas en verdaderas trampas para peatones con alto riesgo de caídas y accidentes.
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