La AIC alerta por la falta de agua para el verano

Es por la escasez de nieve y lluvia en mayo y junio. Los embalses están bajos.

NEUQUÉN

A la preocupante situación planteada para los centros turísticos de invierno por la ausencia de nieve, ayer se conoció otro elemento aún más alarmante: podría faltar agua en el verano, dado que por la escasez de lluvias y nevadas los embalses están muy por debajo de los registros normales para esta época del año.

A raíz de esta situación, se reunieron las autoridades de la AIC, del Departamento Provincial de Aguas de Río Negro (DPA), junto a Recursos Hídricos y el EPAS de Neuquén, para obtener el compromiso de financiamiento del gobierno nacional para reforzar con nuevas obras las tomas de agua (como bombeos secundarios) que conducen el líquido a las plantas potabilizadoras. También se busca garantizar el suministro para riego.

Para tomar una dimensión del problema, el embalse de Piedra del Águila hoy está ocho metros por debajo del año pasado, El Chocón, 2,50 metros; mientras que Los Barreales registra una baja de 1,50 metos.

“Las perspectivas son peores, porque aun si julio y agosto registran lluvias y nevadas medias, esto no va a alcanzar a compensar lo que no llovió durante mayo y junio”, afirmó Elías Sapag, titular de la AIC.

“Va a haber altos caudales para electricidad y bajos para ahorrar. La gente tiene que entender que será así”, advirtió Sapag, quien señaló que se le solicitó a la Secretaría de Energía de la Nación que no se utilice Cerros Colorados para la generación eléctrica hasta tanto el nivel de agua se normalice.

Histórico

“Lo que está sucediendo es que se han intensificado los bloqueos anticiclónicos en el Pacífico y se ha debilitado mucho el ingreso de aire húmedo y frío. Sin embargo, lo que más preocupa es la falta de agua que habrá en el verano, porque los lagos naturales están muy bajos”, explicó la meteoróloga de la AIC, Griselda Ostertag.

La especialista precisó que este fenómeno se viene registrando, a excepción de 2015, en los últimos 10 años. Para bajarlo a un lenguaje llano: los bloqueos anticiclónicos de alta presión hacen las veces de paredón que debilita el ingreso de aire húmedo y frío, que es lo que produce las lluvias y nevadas en la cordillera.

Hasta la década del 90, las primeras nevadas importantes se daban en mayo, pero esto ya no ocurre porque se está transitando un ciclo seco. “La mayor preocupación es la falta de agua. Que se posponga la temporada de esquí no es grave y es circunstancial, pero la ausencia de agua sí es alarmante”, dijo Ostertag, y apuntó: “El Nahuel Huapi y el resto de los lagos están muy por debajo de su cota normal, se necesita que llueva mucho para que escurran sobre los ríos Neuquén y Limay, además de que hace falta mucha nieve. Estamos en un extremo hidrológico de sequía”.

Espera invernal

La nieve llegaría a mitad de julio

El Servicio Meteorológico pronostica para los próximos días el ingreso de un frente fío pero débil, que en Bariloche, San Martín de los Andes y Villa La Angostura va a generar algunas lluvias y nevadas en alta montaña.

Entre el 2 y 3 de julio habrá otro ingreso de aire frío que podría revertir la falta de nieve recién en la segunda quincena del mes, cuando la oferta de aire frío y húmedo desde el Pacífico será mayor.

“Es un año complicado en el que hemos tenido exceso de humedad, especialmente en zonas bajas, y seco en cordillera. Hasta el mes pasado tuvimos precipitaciones muy abundantes que comenzaron en diciembre de 2015”, se indicó desde la AIC.

Cifra

1999. Es el último registro con tan poca nieve en alta montaña. En ese año las nevadas en cordillera llegaron de forma tardía y en poca cantidad, lo que generó falta de agua para abastecer los embalses y ríos de la región. Lo mismo podría ocurrir ahora.

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