La "artista de la vagina" lucha contra la censura

Rokudenashiko fue encarcelada dos veces por violar la ley de obscenidad en Japón. En su obra, la vulva es la principal protagonista.

La llaman “la artista de la vagina” y, según ella misma define, su trabajo “se opone a todo tratamiento discriminatorio e ignorante” de los órganos genitales de la mujer. La artista plástica japonesa Megumi Igarashi, más conocida como Rokudenashiko, saltó a la fama en 2014 cuando con un molde de su vulva realizó una piragua que, como obra de arte, desató consecuencias de todo tipo (incluso legales). La obra, realizada a través del crowfunding, le valió una condena de dos años de cárcel y una multa de 20.000 dólares por violar la ley de obscenidad de Japón, que establece la prohibición de representar de modo explícito los órganos sexuales.

En su sitio web, la artista explica despreocupada los efectos que provocan su trabajo: “Simplemente pensé que era divertido decorar mi vagina y convertirla en un diorama, pero me sorprendió mucho ver cómo se enojaban las personas”, explicó.

Rokudenashiko busca romper con el tabú alrededor de la vagina. Y lo hace a través de objetos que, desde la impresión 3D, tienen a la vulva como protagonista de esas expresiones artísticas. Fundas para celulares, un auto a control remoto e incluso collares forman parte del catálogo.

Fue luego de dar vida a estas obras que sintió que deseaba ir por algo más grande y optó por el micromecenazgo para financiar sus proyectos. Así llegó a la canoa que causaría su detención y la indignación de más de 20.000 personas que firmaron una petición para que Igarashi sea liberada. Una semana después, la artista dejó la cárcel.

“Los genitales no son obscenos, al menos no para muchas mujeres, entre las que me incluyo, así que no tiene sentido el rechazo que pueda generar”, dijo a la CNN la artista, que sigue rebelándose contra normas que, sobre todo, se basan en la misoginia.

“Es un error permitir que sea el Gobierno quien decida qué es arte y qué no. Cuando ilustramos nuestro propio cuerpo, incluido el mío, resulta antinatural difuminar o eliminar los genitales, como si no existiesen o fuesen algo malo. Tradicionalmente, la vagina ha sido tabú en la sociedad japonesa, pero el pene se ha utilizado en ilustraciones y se ha convertido en parte de la cultura pop”, aseguró al diario Japan Times.

La lay de obscenidad de Japón: Prohíbe representar de modo explícito los órganos sexuales

Con dos detenciones en su haber a causa de lo que podría llamarse su “activismo vaginal”, Rokudenashiko no desistió y publicó “Obscenidad”, un manga autobiográfico que incluye militancia y feminismo. Allí, afirmó: “Soy probablemente la primera mujer a la que arrestan en Japón por haber usado su propio sexo como forma de expresión”.

Como suele suceder, a la censura Megumi Igarashi la enfrentó con más arte. Y hoy, su obra rompe con las barreras que quieren imponerle en su país y va más allá. Ella, por lo pronto, siempre se declaró inocente durante las audiencias de sus juicios en el tribunal de distrito de Tokio.

Van por el primer museo de la vagina

La británica Florence Schechter está detrás de la creación del primer museo de la vagina del mundo. “Es realmente importante porque es una parte enormemente estigmatizada del cuerpo y eso genera consecuencias en el mundo real”, afirmó Schechter, quien está recaudando dinero.

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