"La ausencia de Braian y el no verlo me desarma"

Hablamos con Ely Hernández mamá de Braian a quien la Policía asesinó en 2012.La mamá cuenta su dolor, la crueldad del Estado y su lucha diaria.

Por Guillermo Elía - policiales@lmneuquen.com

Ely Hernández refundó su vida y se convirtió en una luchadora social contra el gatillo fácil. Su drama la hace mecerse entre el dolor profundo e infinito que deja la pérdida de un hijo y el apoyo constante a familiares que son víctimas de la brutalidad policial.

Te puede interesar...

El 19 de diciembre de 2012, el oficial subinspector de la Policía Claudio Salas le disparó al auto en el que iba su hijo Braian, de 14 años, con sus amigos. El proyectil perforó la luneta e impactó en la nuca del adolescente, que horas antes había egresado de la primaria. Braian murió un día después.

A Salas lo condenaron un año después por “homicidio calificado por haber sido cometido por un miembro integrante de las fuerzas policiales abusando de su función, con el agravante de haber sido cometido con violencia mediante el empleo de un arma de fuego”, y le dictaron prisión perpetua. Pero en 2014, el TSJ le sacó el agravante de la función policial y dejó calificado el hecho como homicidio simple y le terminaron imponiendo una pena de 15 años de prisión.

policiales-gatillo-fácil-2.jpg

Crueldad estatal

Ely no solo ha soportado que el Estado arrasara la vida de su hijo y con ella también su proyecto profesional de ser maestra, sino que en la actualidad, a pesar de los pedidos de traslado que ha elevado al gobierno, aún se desempeña como auxiliar de servicio en la Escuela 190, ubicada en Avenida del Trabajador y Casimiro Gómez, que está justo enfrente del lugar donde agonizó Braian.

“Todos los días salgo de la escuela y paso por el lugar donde murió Braian, es muy duro. En esta escuela yo trabaja antes del crimen y el sistema me obligó a volver a este lugar porque necesito trabajar, sostener a mi familia y comer. A pesar de los pedidos de traslado que hice, nunca me escucharon”, confió Ely, quien aunque muchas veces ha intentado retomar los estudios para recibirse de docente, no logra una estabilidad tal que le permita concluir la carrera.

Emocionalmente debió hacerse fuerte, pero tiene sus días. “Cuando llego a mi casa me invade esa nostalgia, ese dolor, ese vacío. Me invade la impunidad y ese dolor de ver que sigue pasando esto de que maten a los pibes”, cuenta.

“Actualmente gasto 2000 pesos al mes para tratarme con un psiquiatra porque mis días son muy complicados, muy tristes algunos y otros felices, por eso necesito acompañamiento profesional”, aclara Ely.

Braian Hernández

¿Qué hubiese sido de Braian?

“Braian estaba cargado de proyecto, vivía la vida muy rápido y yo le decía que fuera tranquilo. A veces pienso que hacía todo tan rápido porque en el interior sabía que iba a vivir poco”, intuye la mamá con dolor y sus ojos brillantes.

Ahora, Ely respira profundo y cuenta la ilusión perdida: “Braian quería ser guardafauna. Estar entre montañas y bosques. Amaba la naturaleza y amaba pescar. Teníamos una casa a la orilla del río en Arroyito y ese era el lugar en el mundo, ahí era súper feliz”.

Sus palabras se ahogan un momento y luego brota una frase que noquea: “Él está en mí todo el tiempo, pero su ausencia, el no verlo me desarma. Todavía sus ropas guardan su olor. Cuando lo pienso y lo recuerdo me duele hasta la uña. ¡Era tan hermoso!”.

“Braian no era todo eso que dijo la Policía y que creyó un sector social. Braian estaba atravesado por la realidad que viven los pibes de los barrios del oeste donde la Policía hace lo que quiere. Mucha gente no la siente porque están en sus edificios y en sus barrios donde no están atravesados por la pobreza y la miseria”, concluyó.

el asesino de Braian, el oficial subinspector Claudio Salas

Luchar contra la brutalidad policial

Tras el juicio y los avatares judiciales que debió afrontar, Ely eligió seguir luchando y así fue que comenzó a acompañar a las familias que han padecido el accionar policial.

“Hay días que no tengo ganas de nada, pero hay una marcha o un acto y tomo fuerzas y voy, porque estas cosas no pueden seguir pasando”, destaca la mujer.

Es así que cada vez que surge alguna novedad, no duda en acompañar a las familias de Matías Casas, Sergio Ávalos, Facundo Agüero y Roberto Tecker. Además, apoya y colabora, cada vez que puede, con los pibes de los barrios del oeste y reclama para que tengan más oportunidades.

policiales-gatillo-fácil-3.jpg

"La estructura de la Policía está mal"

“Yo no estoy en condiciones de calificar el rol social que cumple la Policía, pero la estructura de la Policía está mal desde hace muchos años. La Policía arrastra también con toda la problemática social, porque son los mismos pibes pobres los que terminan siendo el miliquito que sale a la calle con un fierro después de seis meses de capacitación y se creen superhéroes porque les dieron un traje, como el que usaba para jugar cuando era niño. Puedo distinguir dos tipos de policías: aquellos que laburan de verdad y los que se comieron el personaje de superhéroe y se sienten poderosos delante de los pibes pobres y los humillan”, dijo con desencanto.

Embed

LEÉ MÁS

Acusaron a dos médicas por la muerte de un bebé

El asesinato del ingeniero va a juicio por jurados

Fuente:

¿Qué te pareció esta noticia?

Noticias Relacionadas

Deja tu comentario

Lo Más Leído