El clima en Neuquén

icon
20° Temp
22% Hum
La Mañana

La búsqueda por garantizar la actividad hidrocarburífera en la provincia

El gobierno neuquino espera un acuerdo en los próximos días que permita cierta estabilidad en precios y políticas de largo plazo para incentivar la industria gasífera.
Por RAMIRO MORALES

Asegurar y prever nuevos ingresos de fondos en el presupuesto provincial de 2011, en un año que estará signado por “el clásico de la política” que será la elección presidencial y el recambio (o no) del inquilino de la Casa de Gobierno de la provincia de Neuquén, es el desafío que urge al gobierno neuquino por estas horas. En paralelo, se puso en marcha una defensa del sistema de distribución de fondos entre los municipios lo que actualizó el tema de la coparticipación, y sobresalió un reclamo gremial, de los docentes, que siempre deja sin dormir a más de uno al inicio del ciclo lectivo. Pero éste fue anotado en la lista de acciones previas a una elección por la cercanía de renovación de la conducción del combativo gremio Asociación Trabajadores de la Educación del Neuquén.
El Gobierno adelantó que cuando termine este mes presentará en la Legislatura el proyecto de ley de presupuesto que rondará los 7.200 millones de pesos y, aunque la cifra no será muy distinta del efectivamente ejecutado de este año, se requiere “afinar el lápiz” en el tema de los ingresos.  Es que más que el 50 por ciento de los recursos provinciales provienen de las regalías, que se mantuvieron “casi congeladas en términos absolutos” en el período 2008-2010, según se encargó de destacar el gobernador Jorge Sapag. El resto de los ingresos se integran por los impuestos provinciales y los nacionales que se coparticipan.
Si las regalías se mantuvieron en términos absolutos y la producción de petróleo y gas convencional cae año tras año a razón de 8 y 10 por ciento, la clave se encontró en los incentivos para la exploración y explotación de los yacimientos no convencionales Tight y Shale Gas para que se mantenga o aumenten los ingresos por ese concepto. Es una lucha perdida el aumento del precio del gas que, mayormente, se destina al consumo domiciliario y por ende es el que se paga más barato. Sapag tiene un buen diálogo con las empresas petroleras –de hecho pactó con ellas la renovación y ampliación de las concesiones hidrocarburíferas con ciertos beneficios en la percepción de aportes por parte de la provincia— y éstas fueron claras, están en condiciones de invertir en la búsqueda de nuevos reservorios pero si tienen una doble condición. El precio que sea atractivo: la base que se paga por el gas domiciliario llega a los dos dólares el millón de BTU, el gas plus, es decir el nuevo gas que se inyectó y que va a industria, es de 4,5 dólares, y el que se importa de Bolivia se paga 7,5 dólares. Neuquén aspira a que el gas no convencional oscile entre el anteúltimo y el último precio. Hubo conversaciones que el mismo gobernador se encargó de ventilar y es probable que en la semana que se inicia se termine de definir mediante la firma de un acuerdo con el gobierno nacional.
El gas no convencional requiere de inversiones hasta 5 veces mayor que la búsqueda del gas convencional. En el ambiente energético se aduce que es el gas del futuro y de hecho en los países más desarrollados como Estados Unidos, integra casi el 40 por ciento de la producción de gas.
La otra condición que piden las empresas es una suerte de garantía para que, una vez que saquen el gas de las arenas y arcillas compactas de varios cientos de metros bajo tierra, éste se pueda vender a una industria y se obtenga ese precio. Ocurre que la Nación ante la posibilidad de que colapse el abastecimiento al consumo residencial, recurre al otro en forma obligatoria y le paga el precio más barato.
En caso de que se confirmen los adelantos, hay tres grandes empresas extranjeras las norteamericanas Exxon y Apache y la francesa Total que anunciarían millonarias inversiones para buscar gas no convencional en áreas que fueron concesionadas por la empresa provincial de gas y petróleo.
Los dos temas ocupan hoy la agenda de contactos del gobierno neuquino con el nacional que lentamente volvió a la normalidad tras el fuerte impacto que implicó la muerte del ex presidente Néstor Kirchner.
Una determinación de esta naturaleza podría significar para Neuquén cierta paz financiera en términos de ingresos y tendrá que preparar las cerraduras para impedir que los egresos sean disputados en un año electoral donde las decisiones políticas tienden a  ser más laxas que lo normal.

Los reclamos
“Estamos siempre abiertos al diálogo, con el presupuesto en la mano y con los recursos disponibles de la provincia”, dijo el gobernador para demostrar que comenzó a buscar los candados de la puerta donde están los egresos en el presupuesto provincial. El primero que siempre golpea esa puerta y es muy difícil decir que no hay nadie, es el gremio docente.
El jueves hay elecciones en el gremio donde poco más de diez mil afiliados podrá votar la nueva conducción. La actual dirigencia encabezada por Marcelo Guagliardo se desperdigó entre varias de las siete listas que se disputan la conducción y, personalmente, quien conduce el gremio desde el año 2004 se autoexcluyó de la compulsa. En este escenario de elecciones internas y a poco más de un mes que terminen las clases, hubo un golpe de puerta, suave pero golpecito al fin que reclamaba un incremento de salarios para el sector. De allí la respuesta de Sapag cuya administración tiene aún algunos resquicios por los que se cuelan los reclamos de incrementos de gastos en el Estado. Uno de ellos es en Desarrollo Territorial que obligó al sector ganadero privado a hacer dos remates en una semana, en el norte y en el sur de la provincia, por la parálisis parcial de la cartera productiva.
Es obvio que el gremio haga reclamos con mayor o menor virulencia y también es obvio que la administración de los recursos públicos retacee una respuesta positiva, de allí que cuando se ponen en juego otros intereses es cuando la preocupación pasa de castaño a oscuro y es lo que pasa cuando la negociación se dilata y los alumnos pierden días de clase, o en otro caso, se afecte la actividad privada.
 
Reclamo unido
La respuesta que mostró el Gobierno cuando los intendentes de la oposición con la cabeza visible del jefe comunal del Partido Justicialista de Centenario Javier Bertoldi fue invitarlos a que lo acompañen a buscar más fondos en el gobierno nacional que es del mismo partido de los reclamantes. Como al equipo de los intendentes se sumó como titular el alcalde de la ciudad de Neuquén, Martín Farizano, además de ser la localidad más grande de la región, es candidato a gobernador y probablemente lleve la bandera del gobierno nacional en las elecciones del año próximo, se comenzó a buscar una suerte de ecolalia en aquellos jefes comunales que ya habían dado muestras de obediencia en la interna del MPN con la victoriosa lista Naranja. Es así que más allá de lo anecdótico del intendente de Senillosa que expuso frases dignas de un juego de alumnos de la escuela primaria, quedó en evidencia la puja que hay entre los intendentes de ciudades más chicas y de las ciudades más grandes, que son beneficiadas con más coparticipación por una cuestión lógica. La distribución de los fondos que recibe la provincia tienen una base legal que es la ley de coparticipación que marcó un antes y un después. Antes había cierta discrecionalidad y después hubo un esquema rígido que se cumplió, pero el crecimiento demográfico y el esquema de aumentar el gasto estatal como sinónimo de actitud política a la neuquina, cambió ciertos aspectos y puso en el escenario la puja distributiva.
Ahora, además de los gremios, golpean la puerta de los egresos provinciales, los intendentes chicos, propios, grandes y ajenos. Será la agenda para la próxima gran discusión que se deben los neuquinos, volcar el desarrollo hacia adentro y atomizar el centralismo de la ciudad de Neuquén.