La ciudad fue un caos por tres marchas en el centro

Transitar ayer fue una tarea complicada. Bocinazos, nervios e insultos.

Sofía Sandoval
ssandoval@lmneuquen.com.ar

Neuquén.- Las ya agitadas mañanas en el centro de la ciudad se complicaron aun más ayer, con tres protestas simultáneas concentradas en un radio de pocas cuadras. El punto más complicado fue la esquina de Belgrano y Avenida Argentina, donde los autos aguardaban en largas filas y predominaba el nerviosismo.

El repiqueteo del redoblante se entremezclaba con la bocina insistente de una camioneta doble cabina, accionada por un conductor impacientado por la presencia de un viejo Falcon estacionado en doble fila. Con tres cortes de calle en el centro -de ATE, Sitramune y los empleados del Ministerio de Trabajo-, los ánimos de los automovilistas no estaban en condiciones de tolerar maniobras imprudentes.

"¡Es un quilombo!", señaló Nicolás mientras aguardaba en el semáforo de Avenida Argentina, quien aclaró que tuvo que dar una gran vuelta para poder llegar a destino. Aunque la luz verde le daba el paso, la cantidad de autos que se concentraban sobre calle Belgrano seguía su tránsito y hacía caso omiso a los bocinazos.

La espera extra fue aprovechada por un malabarista de saco negro y sombrero bombín, que dedicó unos minutos más a hacer movimientos con una bola de cristal, que bailaba por sus brazos al ritmo de los redoblantes de la protesta.

"La verdad es que no se puede laburar así", señaló José, un remisero que conducía por la avenida con dos pasajeras a bordo, que esperaban con cara de pocos amigos. "No me parece mal que reclamen, pero tendrían que tomar otra medida que no sea cortar la calle", expresó, aunque reconoció que en su gremio también utilizan el mismo modo de protesta.

Los empleados del Ministerio de Trabajo, ubicado en Sargento Cabral y Avenida Argentina, colgaron banderas y volantes en el frente de la oficina y reclamaban con un tímido redoblante por la reincorporación de 8 compañeros despedidos. Aunque no cortaron la calle, el trajín de la protesta ocupaba parte del asfalto.

Sobre calle Roca, otro policía de chaleco fosforescente impedía el paso hacia la rotonda del Monumento a San Martín. En los cordones de la plazoleta y en los canteros del bulevar, una decena de empleados municipales descansaban los pies.

Sobre la esquina de la Municipalidad, casi ensordecidas por el sonido estruendoso de diez bombos y redoblantes que sonaban al unísono, ocho maestras jardineras conversaban. "Somos docentes en los jardines municipales y vino toda la delegación a apoyar el reclamo", expresó Carolina, aún con su colorido delantal puesto.

Frente al Instituto de Seguridad Social de Neuquén (ISSN), cientos de personas realizaron un plenario a cielo abierto. Sentados sobre sillas de plástico blanco dispuestas sobre calle Buenos Aires, los asistentes escuchaban a un delegado que reclamaba por un megáfono los aumentos en los aportes a la obra social.

A la hora de votar, todas las manos se alzaron para rechazar la suba de las cuotas y se decidió convocar a un paro para el próximo miércoles. Al mediodía, el encuentro terminó y apenas quedaban dos o tres hombres que apilaban las sillas y acarreaban equipos de sonido, pero el tránsito seguía interrumpido y los bocinazos se hacían oír.

ATE definió parar el miércoles por la suba de los aportes

Unas 800 personas participaron ayer del plenario de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), que contó con la presencia de representantes de distintos puntos de la provincia. Además de rechazar el aumento en los aportes del Instituto de Seguridad Social de Neuquén (ISNN), los asistentes decidieron convocar a un paro para el próximo miércoles.

Los estatales cortaron la calle Buenos Aires y escucharon al secretario general del gremio, Carlos Quintriqueo, quien reivindicó la reforma de la Ley 611 como el único proyecto capaz de contrarrestar el vaciamiento que denuncian en la obra social.

En un comunicado, ATE expresó su repudio hacia las consejeras del Instituto por no salir a enfrentar a los trabajadores que se concentraron frente a la sede. Del mismo modo, rechazaron el accionar del intendente de la ciudad, Horacio Quiroga, por sus dichos a favor de la privatización de la obra social del Estado.

"Han elegido el camino más corto, que no es más que un parche donde terminan perjudicados los trabajadores", señaló Quintriqueo, e indicó que este aumento en las cuotas de la obra social reduce en un 4% la recomposición salarial lograda el mes pasado, por lo que, además de la inflación, el mismo Estado actúa en desmedro de su poder adquisitivo.

"El lunes vamos a presentarnos en el tribunal para presentar la anticonstitucionalidad del Decreto 345, que aumenta los aportes, porque va en contra de la Ley 611", explicó el sindicalista, quien agregó que en la marcha del miércoles pedirán que se cree una comisión especial para reformar esta norma y evitar así futuros incrementos.

"Consideramos que el ajuste es una confiscación al salario de los trabajadores; quienes tienen que aportar son las patronales. No hay déficit, el déficit lo hace el gobierno". Gabriela Suppicich. Consejera gremial en el Instituto de Seguridad Social del Neuquén

Sitramune aún no logró un aumento

Los empleados agrupados en el Sindicato de Trabajadores Municipales de Neuquén (Sitramune) cortaron Roca y Avenida Argentina en reclamo de una suba salarial anual del 40% . Pidieron que el aumento se pague en una sola cuota y sea retroactivo a marzo. Según detalló Sebastián Zapata, secretario adjunto del gremio, la Municipalidad ofreció un 28% en tres cuotas a pagar en marzo, junio y octubre, propuesta que fue rechazada por la asamblea.

La reunión gremial pasó a un cuarto intermedio hasta el lunes, a la espera de una nueva oferta por parte del Ejecutivo local y, en caso de recibirla, será debatida por los trabajadores. Mientras tanto se evaluará cómo continuar el plan de lucha. "Esperamos que puedan acercarse un poco más a nuestro pedido", señaló Zapata.

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