La cultura en pospandemia
Cuando la palabra crisis se transforma en realidad, el sector cultural es uno de los primeros en mostrar los agujeros de su estabilidad. Podría parecer un tanto desubicado en esta columna pensar en la crisis que está viviendo la cultura y quienes forman parte de este sector cuando todos los esfuerzos están puestos en salvar vidas. Pero acaso eso que llamamos cultura es, al menos por momentos, una tabla de salvación en medio de este tiempo que vivimos y sufrimos.
Trabajos que se paralizan y en el peor de los casos se pierden, el miedo a los despidos, a no cobrar el sueldo son las principales preocupaciones de la mayoría, pero como bien señala Carolina Duek, doctora en Ciencias Sociales, en el medio de una situación excepcional, como la actual, los consumos culturales son también una salvaguarda. La liberación masiva de contenidos digitales de películas, series, libros, obras de teatro; recitales, clases, talleres y actividades físicas por streaming; recorridas virtuales por museos, entre otras, es la cultura que venimos consumiendo en este aislamiento y reclusión ante el peligro del virus que nos acecha todo el tiempo. Todo se replica por lo virtual. ¿Será esta la antesala de una nueva manera de consumir cultura una vez que la esperada vacuna despida para siempre a esta pandemia? Algunos especialistas temen que esta experiencia de consumo cultural en confinamiento derive en un incremento del consumo individual virtual y, por lo tanto, debilite los lazos entre las personas, los lazos sociales. Porque el consumo cultural en vivo facilita la socialización, la relación con los otros, genera experiencias compartidas y les da vida a nuestras ciudades.
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