La historia de la modelo que huyó de Irán por desnudarse y terminó como refugiada en París

La odisea de la joven, de 29 años, para evitar los 148 latigazos en su país.

La joven de 29 años lleva nueve meses en París y el mes pasado obtuvo el estatus de refugiada. Antes, su caso hizo reaccionar incluso al ministro de Interior francés, Christophe Castaner, quien puso en Twitter: “Naturalmente, se le ofrecerá el asilo”. Pero nada ha cambiado por ahora para Negzzia (nombre falso bajo el que esconde su identidad). En Irán, donde trabajaba como modelo desde los 22 años, la detención de un fotógrafo que la había retratado desnuda fue su sentencia. “Un amigo me dijo: despídete de tu cuerpo. Cuando me di cuenta de que aquel tipo iba a delatarme, huí a Turquía”, contó.

Embed
Ver esta publicación en Instagram

My story is not over , I’m just stepping into the next chapter #blackandwhite

Una publicación compartida de Supergirl (@negzzia) el

En Irán, posar desnuda le hubiera costado 148 latigazos. En Francia, donde Negzzia esperaba poder disfrutar de su libertad, se ha encontrado varias propuestas indecentes. Sin trabajo, donde vivir y con el dinero que había podido ahorrar durante su año en Turquía, puso rumbo a París, pero sin los papeles en regla conseguir trabajo le fue imposible.

Te puede interesar...

Embed
Ver esta publicación en Instagram

I saw my hero in the mirror ...

Una publicación compartida de Supergirl (@negzzia) el

Más aún en la moda. El dinero para su alojamiento se le acabó después de un mes y los trámites para obtener el asilo avanzaban con demasiada lentitud. Se impuso la necesidad. “No me quedaba otra que confiar en la gente que decía que me quería ayudar. Todos me iban echando de sus casas porque no me acostaba con ellos. Un día me decían que me amaban y como no funcionaba me recomendaban que me metiera en la prostitución”, narra.

Embed
Ver esta publicación en Instagram

Never fight with stupid people. They’re stupid enough Not to change . Let them stay stupid and happy. #tiredofthebullshit

Una publicación compartida de Supergirl (@negzzia) el

La joven admitió que intentó quitarse la vida tres veces. Las tres desde que vive en París. Al cabo de varios meses pasando de casa en casa -un hombre llegó a encerrarla una semana en una habitación y otro trató de ponerla a trabajar como stripper-, prefirió dormir en la calle. La enésima proposición de sexo a cambio de ayuda la convenció y se fue a la calle. “La primera noche en la calle fue muy dura, pero por dentro me sentí mucho mejor”. Después de varios días, amigos de un gimnasio le ofrecieron un techo. La primera noche durmió durante 24 horas.

Fuente:

¿Qué te pareció esta noticia?

Noticias Relacionadas

Deja tu comentario

Lo Más Leído