"La mayoría de los policías se mata con el arma oficial"

Lo cuenta un especialista en suicidio en las fuerzas de seguridad.

POR GUILLERMO ELIA / policiales@lmneuquen.com.ar

Ante la ausencia de voces locales para analizar el fenómeno del suicidio en la Policía, siendo que en Neuquén en promedio hay cinco casos por año, LMN contactó al único psicólogo iberoamericano que investiga el suicidio dentro de las fuerzas de seguridad.

Fernando Pérez Pacho es psicólogo clínico y trabaja con la Guardia Civil de España, donde investiga este fenómeno que tiene características comunes a uno y otro lado del Atlántico.

¿Cómo analiza este fenómeno?

El policía primero que nada es una persona que está sometida a una serie de factores vitales, como temas sentimental-afectivos, problemas económicos, problemas de relación y dificultades de toda índole. Pero además de esto, para suicidarse hace falta una serie de pasos previos que en el caso del policía facilitan su adquisición. Un elemento importantísimo es desensibilizarse ante la muerte, y el policía lo tiene relativamente “sencillo” porque está en contacto directo con la muerte: ve muertos en accidentes, crímenes, suicidios y para él la muerte es algo que comienza a ser cotidiano.

¿A esto se suma que en la cintura portan un arma?

El policía es la única profesión que, además de los médicos, porta la forma de matarse encima. El policía en un porcentaje elevadísimo emplea el arma reglamentaria.

—¿Cómo es el derrotero por el cual llegan al suicidio?

Las primeras impresiones que tenemos es que a la hora de valorar un posible suicidio en el policía tienen que ver con temas de tipo personal, no laboral. El policía puede estar en una vida personal en la cual tiene problemas de relación de pareja que le generan un gran dolor emocional. Va al trabajo y puede encontrarse que no es el ambiente más adecuado por algún jefe tóxico, con turnos de trabajo que pueden ser especialmente complicados. La sumatoria de situaciones es la que puede llevar al policía a tomar la decisión final.

¿Es decir que el policía se queda sin herramientas para combatir distintas situaciones y ahí entra en riesgo?

Claro. Hay policías que pueden verse desbordados por un cúmulo de situaciones importantes para él pero no dispone de herramientas suficientes como para hacerle frente. Entonces el dolor emocional tan intenso que le produce hace que vaya entrando en un estado de ánimo negativo donde nada de lo que haga vaya a cambiar su situación. Es decir, entraría en una fase de indefensión aprehendida y busca otras alternativas para acabar con el malestar, con ese dolor.

¿Hacen autopsia psicológica para prevenir situaciones futuras, establecer patrones de conductas y alertas?

Todavía acá no se han aplicado esas técnicas, pero nosotros para hacer este estudio sí las estamos utilizados para indagar en los familiares, amigos y compañeros de trabajo, sobre todo lo que ha rodeado la vida y muerte y averiguar las causas que han motivado ese suicidio. Un suicidio cuanta toda la historia de cómo la persona ha vivido sus problemas y cómo ha tirado la toalla ante el sufrimiento.

—¿Los policías que fallaron en su intento de suicidio también son consultados?

Son una fuente de información sumamente importante para la investigación. Algunos de estos policías quieren contarlo porque brindan información directa de todo ese proceso que realizó esa persona hasta que llegó a la decisión de acabar con su vida.

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--> En promedio, por año hay cinco suicidios dentro de la policía

Cuando concluyó el partido entre Argentina y Croacia, un joven agente que había ingresado a la Policía este último año tuvo una discusión familiar a la que puso punto final pegándose un tiro con su arma reglamentaria.

El hecho sacudió a toda la tropa y en cuestión de minutos el drama ocurrido en Zapala se esparció por toda la provincia. Sus compañeros de la fuerza confiaron que “estaba trabajando en Las Coloradas y tenía que viajar todos los días. Ni bien se le cumplieran los seis meses dentro de la Policía, iba a pedir el traslado porque tanto viaje había complicado su situación familiar”.

Pero este joven agente es parte de un drama más profundo que se vive dentro de la Policía, donde por año hay un promedio de cinco suicidios, dato que confirmó un alto mando a este medio.

Si bien la actual jefatura elige el silencio frente a las consultas, extraoficialmente algunos oficiales con los que dialogó LMN confiaron que “no hay buena contención psicológica para los policías y muchas veces el trabajo los lleva a distanciarse de las familias, incluso están menos horas en la casa por los adicionales, y esto provoca conflictos de pareja, a lo que suele sumarse el maltrato y autoritarismo de algunos jefes”.

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--> Un superior tóxico puede influir en la decisión final

Fernando Pérez Pacho explicó que también los jefes tóxicos puede influir en la decisión final que toma un policía. “En algunos policías posiblemente sean factores relacionados con el trabajo. Imaginemos que un policía está en una situación con un mando tóxico que le está impidiendo cualquier tipo de evolución en su carrera profesional, que lo cuestiona constantemente, que le corta las alas si quiere tomar alguna iniciativa y que lo ridiculiza delante de los demás; entonces pensemos que ser policía suele ser un trabajo de vocación en muchísimos casos y que esa persona puede ver frustradas sus expectativas y no tener otros asideros en la vida que le resulten satisfactorios puede ser fatal”.

¿A los policías les hacen seguimiento psicológico?

Se les hace una rigurosa evaluación en el ingreso, pero una vez dentro no se les hace un seguimiento aunque hay muchos psicólogos en la policía, incluso hay policías que son psicólogos y están atentos a las alertas que puedan surgir. Anualmente se les hace a todos los policías una rigurosa evaluación médica que comprende la salud anímica también. Pero no existe el seguimiento psicológico para ir evaluando periódicamente cómo evoluciona el policía. Es algo que se está solicitando desde los sindicatos policiales. Hay que cambiar la forma de ver los problemas emocionales, que muchas veces son tomados como un estigma o como una debilidad por la que esa persona no podría ser policía o tendría que salirse. Creo que si no cambiamos el contexto, todo lo que funciona por dentro estará viciado desde la base.

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