Sólo Panasonic seguirá apostando a esta tecnología, pero en Asia.
Lo que muchos pensaron que revolucionaría la forma de consumir entretenimiento en el hogar no llegó ni siquiera a ser una tendencia. Por eso las principales compañías sentenciaron la muerte del 3D en sus productos, ya que quedó a la vista que las chances de que se masifique son nulas. Es que no existe la demanda y tampoco hay demasiados contenidos producidos para este formato. Así Samsung y Phillips decidieron que sus nuevas líneas de televisores no tendrán esta tecnología. La apuesta ahora es mejorar la calidad de imagen.