El clima en Neuquén

icon
26° Temp
25% Hum
La Mañana Alemania

La nueva ola de COVID en primera persona: una neuquina cuenta cómo es vivir en Alemania

Mariana Joos vive hace cinco años en ese país donde parte de la población resiste la vacuna y el gobierno lanza restricciones para frenar el COVID.

Son las 11 de la mañana de un viernes en Konstanz, una ciudad turística al sur Alemania, y en las calles transita poca gente. No faltan muchos días para la Navidad y las tiendas callejeras para esa fecha están cerradas. Las medidas contra el COVID son duras y el máximo órgano judicial del país dio carta blanca al Gobierno alemán para aplacar las quejas por las restricciones y los toque de queda.

“El espíritu navideño está presente en Alemania a pesar de la ola de coronavirus y las restricciones que estamos viviendo, pero se cancelaron los mercados de Navidad; es que sólo duraron cuatro días a pesar de que a los comercios sólo podían ingresar las personas que están vacunadas”, dice Mariana Joos a LM Neuquén, una periodista neuquina, nacida en Mendoza, que hace cinco años vive y trabaja en ese país europeo con altos estándares de calidad de vida.

Te puede interesar...

"Hay mucho descontento porque la inversión que implica un stand de comida en Navidad es bastante grande y ahora estuvimos solamente cuatro días abierto cunado generalmente están durante un mes", acota la periodista, y explica el malestar que tiene parte del país ante una inflación del 4% anual, inédita en 28 años, producto del impacto económico de coronavirus.

Mariana trabajó más de una década en LU5, como productora y periodista, habla un fluido alemán y vive en Radolfzell una ciudad muy cerca de la frontera con Suiza, a orillas del lago Bodensee en la región de Baden-Wurtemberg. Nació en San Rafael, Mendoza y se recibió de periodista en esa provincia. Pero en Neuquén pasó por el Instituto de Formación Docente N°6 e hizo gran parte de su carrera profesional. Con el título de docente da clases de español en Suiza y con el de periodista asesora a empresas en temas de marketing.

La periodista vive a pleno en estos días la explosión que tuvo el coronavirus en ese país, caracterizado por tener un gran movimiento de personas antivacunas, donde el 67% de la población tiene la segunda dosis, y un Gobierno que se puso al hombro la lucha contra el COVID, con la vuelta a las restricciones.

"El uso de máscaras en Alemania nunca fue obligatorio en la calle al aire libre, pero sí en espacio cerrados y sólo están permitidos los barbijos quirúrgicos, los tapabocas caseros siempre estuvieron prohibidos porque el gobierno dice que no protegen para nada”, explica Mariana, mientras filma una serie de videos en Konstanz para este diario.

Nequina en Alemania 02.mp4

En Konstanz, como en otras cuidadas alemanas, en cada tanto en las calles hay casillas de test rápidos de COVID donde no se necesitan médicos y el resultado de la prueba le llega vía correo electrónico a cualquier ciudadano en sólo 20 minutos Algunos los utilizan para ir a trabajar todos los días, sobre todos los que nos están vacunados y otros para ingresar a los comercios.

Alemania tiene 83 millones de habitantes, casi el doble de la población argentina pero con estadísticas del COVID más moderadas. Mientras que en ese país fallecieron 101 mil personas en Argentina fueron 116 mil las muertes por el virus. De cuerdo a la información oficial, la incidencia acumulada a siete días alcanza una cifra récord de 404,5 casos por cada 100.000 habitantes, cuando hace un mes, era de 85 contagios.

Mariana cuenta que, a diferencia e Argentina, en Alemania para el uso del transporte público o en el ingreso a algunos comercios (que no son supermercados) piden de manera estricta el carné de vacunación completa o un test de COVID negativo.

En la estación de tren de Konstanz no hay mucho movimiento de gente a pesar de que es viernes. el tren está por salir hacia Zürich "y sólo pueden viajar aquellas personas que están vacunadas, curadas o bien que tengan un test COVID recién hecho”, explica Joos mientras hace el reporte visual desde esa ciudad, como desplegado su talento como movilera.

"El coronavirus trajo a Alemania una inflación del 4 por ciento, que suena insignificante, pero sigue siendo la mayor en 28 años; el precio del combustible está por las nubes. Cuando comenzó la pandemia el litro de nafta súper estaba alrededor de 1 euro y hoy está llegando a los 2 euros. Como no hay un precio fijo y varía todos los días de acuerdo al barril de petróleo.. hoy puedo decirles que cuesta 1,82 euros; pero también hay que tener en cuenta de que es mucho más caro el combustible, la ropa, comer ir a un restaurante, tomarse un café, todo aumentó después del lock down (cierres) muchísimo", añade.

Medicamentos, antivacunas y medicina

Alemania es conocida hoy por un variado movimiento antivacunas, como sucede en otros países de Europa. Para la periodista, desde la vivencia cotidiana, este fenómeno está relacionada a la cultura que tienen los alemanes con la medicina. Los médicos hacen un uso minucioso de los medicamentos, tal cual sucede también en los países escandinavos.

"Realmente hay una gran cantidad los que integran el movimiento antivacunas en Alemania. Y es porque la medicina es muy particular, los médicos evitan recetar medicamentos, aunque las personas tengan dolores fuertes, porque el alemán no está acostumbrado a consumir medicamentos para un dolor; a lo sumo recetan un ibuprofeno y no se consiguen fácilmente en la farmacia no se vende nada sin recetas", comenta la periodista.

Y agregó: "De pasar de no consumir fármacos a tener que vacunarse, la gente todavía no ha digerido esta situación por eso son muchísimos los que no se están vacunando, incluso los antivacunas están dispuesto a perder su trabajo si la vacuna fuera obligatoria".

En Konstanz los centros de vacunación están casi vacíos y ya no hay largas colas como en el verano, en los meses de julo y agosto. El movimiento antivacunas está integrado por personas de todas las edades, desde personas de 70 años hasta jóvenes. En las últimas semanas, los contagios se han multiplicado en la nación más poblada de la Unión Europea, especialmente en el este y el sur, donde los hospitales están trasladando a pacientes de cuidaos intensivos a otras partes del país. Mientras tanto Europa parece ser un reflejo incierto de lo que podría pasar -o no- en este país.

Lo más leído