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La pasión de Andrea, una brigadista que de chica soñaba ser guardaparque

Hace 15 años forma parte del departamento Incendio Comunicaciones y Emergencias del Parque Nacional Lanín. Además es enfermera.

Hace quince años, cuando su pareja le comentó que necesitaban radio operadores en el departamento de Incendios, Comunicaciones y Emergencias (ICE) del Parque Nacional Lanín, a Andrea Acuña se le abrieron las puertas de aquello que soñaba desde que era pequeña. Aunque su anhelo de chica era ser guardaparques, le permitía “estar en contacto con la naturaleza, con el ambiente, con los bosques que sólo conocía a través de las fotos en las revistas”, explica esta mujer nacida hace 41 años en Centenario.

Al provenir de una familia “muy humilde”, como señala, le impidió unos años antes trasladarse a Tucumán para estudiar la carrera de guardaparques y se conformó con la de guía de turismo en San Martín de los Andes, que le quedaba más cerca de su familia. “Entrar como radio operadora al ICE fue como que se me abriera el mundo. Ser guía de turismo no era lo que quería para mí”, se sincera.

Una vez en el ICE, Andrea hizo el curso de brigadista, preparación que le permitió cumplir las tareas que hoy desempeña como también todos las capacitaciones que realizó costeándoselas de su propio bolsillo.

La pasión de Andrea, una brigadista que de chica soñaba ser guardaparque

Confiesa que su primera experiencia “fuerte” en el campo, ya como integrante del ICE, fue en 2008 en el incendio del lago Lolog que se extendió por varios meses en el que se quemaron unas 22 mil hectáreas. “Fue la más difícil porque recién empezaba como también un grupo de compañeros, la mayoría de mi camada. No combatí el incendio sino que cumplí las tareas de radio operadora, coordinando la recepción de pilotos y brigadistas. Fueron momentos muy duros, de mucha tensión e incertidumbre, por ejemplo cuando quedamos encerrados por el fuego”, relata.

Luego de aquella experiencia en Lolog comenzó a cumplir funciones en incendios, rescates y emergencias. Sabe del riesgo que corre ante cada acción pero es lo que le apasiona por más que tenga que dejar a su hijo de 6 años al cuidado de su mamá como sucedió en agosto pasado cuando partió rumbo a Santa Fe para combatir los incendios en el Delta del río Paraná.

Andrea formó parte del grupo de diez brigadistas del ICE de San Martín y Junín de los Andes y Aluminé para colaborar a sofocar los incendios. “Fue una tarea muy riesgosa, compleja porque nosotros conocemos el comportamiento de los incendios en la Patagonia y hay un montón de factores distintos acerca de la biodiversidad y climatológicos, y teníamos que andar con mucho cuidado porque para nosotros era un terreno desconocido, los vientos cambiaban cada cinco minutos”, describe.

Durante quince días Andrea y el grupo de brigadistas combatían las llamas en largas y extenuantes jornadas. “Comenzábamos a las 6.30, nos llevaban en helicóptero hasta la zona del incendio y a eso de las 17 volvía el helicóptero a buscarnos”.

La pasión de Andrea, una brigadista que de chica soñaba ser guardaparque

La pasión y dedicación de Andrea por su trabajo se refleja en la búsqueda de contar con mayor capacitación para mejorar su desempeño. Por eso estudió enfermería, profesión que ejerce en la clínica Chapelco. “Saber de enfermería es fundamental para cualquier emergencia, para cualquier rescate”, aclara. Trabajar como enfermera profesional le permite además sumar algo más de dinero para vivir dignamente “porque como brigadistas tenemos sueldos por debajo de la línea de pobreza, cobramos 30 mil pesos, y eso no condice para nada con las funciones que cumplimos”, señala. Aunque sabe que como enfermera podría estar cobrando más no piensa dejar lo que es su vocación.

No deja de lado los rescates en el volcán Lanín, “son muchos rescates en el que tuvimos que actuar ya sea por imprudencia o desconocimiento de las personas y gente que lamentablemente ha perdido la vida”.

Andrea es la única mujer brigadista del grupo de campo de incendio forestales del ICE del Parque Nacional Lanín. ““Estoy orgullosa de serlo porque es mi vocación”.

“La sociedad nos reconoce”

Andrea Acuña afirma que los brigadistas “recibimos el reconocimiento social por nuestra labor”, por eso insiste en la necesidad de que se profesionalice la carrera debido a la demanda de los parques a nivel nacional.

“Más allá de las hazañas que logramos porque nos capacitamos en forma constante me parece necesario poder tener una carrera profesional y sobre todo el tema de la jubilación por el desgaste físico y alto riesgo que tenemos al hacer nuestro trabajo”, explica la brigadista y rescatista del departamento ICE del Parque Nacional Lanín.

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