Ojo seco, cefaleas, visión borrosa, miopía, astigmatismo y hasta “Síndrome de la visión por los videojuegos”, pueden ser consecuencias del abuso de pantallas, advirtió el médico oftalmólogo Diego Croce profesional de Leben Salud.
Es clave prevenir y tomar en cuenta estas valiosas recomendaciones. ¿Conocés la regla 20-20-20?
El uso de pantallas se ha convertido en un elemento esencial en la vida diaria de la mayoría de las personas. La pandemia, la cuarentena, el ‘home office’, actividades escolares, encierro y aburrimiento nos llevó al uso y en algunos casos ‘abuso’ de dispositivos electrónicos. Sin dejar de reconocer las virtudes de la conectividad, es muy importante recalcar algunos puntos que deberíamos conocer para no poner en riesgo nuestra salud visual.
Sensación de “ojo seco”, cefaleas, visión borrosa, miopía, astigmatismo y hasta “Síndrome de la visión por los videojuegos”, pueden ser consecuencias del abuso de pantallas, advirtió el médico oftalmólogo Diego Croce (Mat RN 4473 Esp 1201), presidente de la Asociación de Oftalmólogos de Río Negro y subjefe de la Unidad de Transplante de Córnea, Esclera y Membrana amniótica del Hospital Mogullansky.
¿Qué consecuencias puede traer el uso excesivo de pantallas en niños?
La Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) y la Asociación Americana de Pediatría (AAP) recomiendan:
- Para bebés menores de 10 meses: no es aconsejable su uso, excepto para videollamadas.
- De 18 a 24 meses: con selección de contenidos, supervisión de los padres, con explicación de lo que están mirando.
- De 2 a 5 años: máximo 1 hora por día.
- La Organización Mundial de la Salud (OMS) aconseja que los menores de 2 años no deben estar frente a las pantallas, ya que la primera infancia es un período fundamental y de rápido desarrollo.
Es fundamental además, no utilizarlos antes de dormir, durante la alimentación o para calmar al niño, ya que esto genera hábitos inadecuados como dificultad para conciliar el sueño, obesidad o alteraciones en los vínculos familiares o sociales.
“Hay estudios que demuestran que pasar más tiempo frente a las pantallas, y sobre todo a una distancia menor a 30 cm, genera cierta predisposición a presentar cambios en el ojo como por ejemplo miopía y astigmatismo (dificultad para enfocar la imagen con nitidez)”, señaló Croce, profesional de Leben Salud y docente de Oftalmología en la Universidad Nacional del Comahue.
Algunos autores describen algo llamado “Síndrome de la visión por los videojuegos”, incluyendo a niños de 3 a 10 años. Con este nombre se agrupan un conjunto de síntomas:
- Visuales: Cansancio visual, disminución de la visión, miopía o astigmatismo, visión borrosa, visión doble, estrabismo transitorio y parpadeo frecuente tipo tic nervioso.
- No visuales: dolor de cabeza intenso y alarmante, falta de energía, insomnio, déficit de atención, excitación o irritabilidad, dolor de cuello o espalda.
¿Qué consecuencias puede traer el uso excesivo de pantallas en adultos?
Para los adultos, se estima que el promedio de uso de pantallas, mayormente, teléfonos celulares, es entre 2.6 y 4 horas por día y esto aumenta para los que trabajan con computadoras más de 6 horas diarias.
Si se supera esta cantidad de tiempo les puede producir: visión borrosa, sensación de quemazón o ardor ocular y síndrome de ojo seco. Esto se debe al constante esfuerzo por mantener la vista fija en una imagen cercana, llamado “esfuerzo de acomodación”, lo que conlleva a miopía transitoria y, por ende, a fatiga ocular.
Para los de mayor edad, principalmente aquellas personas de 40 años en adelante, deben saber que pueden incrementar el cansancio visual, dolor de cabeza y visión borrosa al comenzar con presbicia (que es el desenfoque cercano debido a la pérdida de acomodación de una lente natural que tiene el ojo, llamado cristalino. Esto es algo normal o fisiológico y se corrige con anteojos para dicho fin). Por eso que se recomienda una consulta al médico oftalmólogo una vez por año.
La cuarentena y sus efectos
El especialista explicó que “durante la cuarentena por COVID 19, hemos recibido un aumento creciente en motivo de consultas asociados a cefalea, astenopia, visión borrosa, sensación de arenilla y ojo seco, fotofobia, sensación de diplopía y /o molestias posturales”.
La adaptación de la oficina a casa, la escuela en casa y el uso activo recreativo prolongado de computadoras, pantallas y celulares pueden generar stress y cansancio visual
El uso de teléfonos inteligentes no solo puede agravar los índices de síntomas subjetivos de ojo seco, sino también se han podido comprobar de forma objetiva la alteración de la calidad de la lágrima y alteración de la superficie ocular.
“La posición de los ojos y la mirada frente a la pantalla implica una mayor evaporación de la lágrima y disminución de la frecuencia del parpadeo (frecuencia del parpadeo normal en el adulto es de 12 a 20 por minuto) esto puede manifestarse con sensación de ojos secos, irritados o enrojecidos; fatiga visual; visión borrosa; cefalea producida por déficit de acomodación y convergencia o por necesidad de corregir algún vicio de refracción”, detalló Croce.
Diferentes estudios postulan un aumento de frecuencia de síndromes visuales y se verificó que la incomodidad visual es muy común entre los adolescentes. En casos de astenopia, cefalea, pérdida de concentración, asociados con actividades de visión de cerca, es necesario evaluar la calidad de la visión binocular.
Recomendaciones y la regla clave: “20-20-20”
- Pausa activa: ejercicios como parpadear, descansar los ojos. Aplicar la regla 20- 20-20, que consiste en que cada 20 minutos hay que enfocar la mirada a 20 pies de distancia, durante 20 segundos. Estos movimientos generan un cambio (relajación) en los músculos oculares y la acomodación.
- Ajustar el brillo y contraste de los dispositivos electrónicos.
- Colocar la computadora entre 15 y 20 grados por debajo de la altura de los ojos y a una distancia mayor de 30 cm, preferentemente cerca de una ventana a donde puedas mirar algún objeto distante, no contra una pared.
- Procurar que la ventana y la luz no se encuentre ni en frente o detrás de tu computadora, sino en el lateral, para evitar los reflejos directos sobre el monitor o en tus ojos.
- Tener buena ventilación de tus ambientes.
- No frotar sus ojos.
- Controlar los tiempos de uso de celular en niños ya que el uso desmedido puede favorecer la aparición de vicios de refracción (miopía).
- Los niños en edad escolar deben realizar un control anual con el oftalmólogo, esto ayuda a descartar casos de alteración de agudeza visual en uno o ambos ojos, y orientarnos en posibles diagnósticos para evitar la ambliopía.
- Uso de anteojos debe ser indicado por el medico oftalmólogo, tenemos gran variedad y tipos de anteojos, cada uno con un fin diferente según el diagnostico de nuestros pacientes, pueden ser: graduados, es decir con corrección de miopía, hipermetropía o astigmatismo, graduados con color (tipo anteojo de sol) anteojos con filtro UV, ser neutros, (sin graduación), con cristales con de filtros especiales para diferentes patologías (glaucoma, maculopatia, etc), detalló Croce.
Importante: el trabajo interdisciplinario entre pediatras, médicos clínicos, neurológicos, traumatólogos, etc y los médicos oftalmólogos es fundamental para el bienestar visual de cada paciente.
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