Una beba, de nueve meses, se ahogó después de que unos ladrones la arrojaron a una piscina infantil mientras ataban a su madre durante un violento robo ocurrido en el centro-oeste de Ecuador.
El trágico hecho sucedió esta semana, en la n la parroquia rural de San Pedro de Suma, en la provincia ecuatoriana de Manabí. La madre, llamada Angélica Murillo, estaba bañando a su hija María en una piscina inflable en su patio cuando dos hombres le tocaron timbre, asegurándole que eran parte de un programa de vacunación de perros. Ante la negativa de la mujer, explicándoles que no tiene perro, los delincuentes entraron a la fuerza en la propiedad y le arrebataron a la niña de los brazos.
Luego de dejar a la beba en la piscina infantil, los chorros llevaron a la adulta adentro de la vivienda. A pesar de que la mujer les entregó mil dólares, los malvivientes ataron a la madre y comenzaron a hurgar en la casa. Poco tiempo después, los ladrones se apresuraron a escapar al escuchar una motocicleta a lo lejos.
Después de que el dúo se fue, Angélica comenzó a gritar pidiendo ayuda y sus gritos fueron escuchados por su otra hija que había estado jugando en la casa de un vecino. Al llegar a casa, la niña de 12 años encontró a su hermanita flotando en la piscina, a quien intentaron revivir tras desatar a la mamá. Sin embargo, lamentablemente, los esfuerzos fueron en vano. La Policía continúa buscando a los dos sospechosos, que aún no fueron identificados.
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