arcac@lmneuquen.com.ar

Te puede interesar...

Neuquén.- María se quedó muda y entró en shock cuando ingresó a la fábrica y se encontró con un panorama desolador. Era martes 31 de enero cuando, junto con sus compañeras, se debían reincorporar luego de las vacaciones a sus puestos en la ex Textil Neuquén.

Sin embargo, las 109 máquinas que usaron a lo largo de sus casi diez años de trabajo ya no estaban, se las habían arrancando y con ellas también sus sueños y su vida cotidiana. De un momento para otro, tuvieron que dejar las tijeras y los hilos para pensar en la forma de recuperar sus ingresos y su fuente laboral.

Desde aquel entonces, la permanencia en la fábrica fue una decisión colectiva, al igual que la salida a las rutas y las calles para volantear y hacer público su reclamo. Los meses siguientes devinieron en mediaciones todas las semanas para lograr el pago de la indemnización, entre otros puntos.

Casi seis meses después del cierre, las 36 trabajadoras empiezan a ver el fruto de su reclamo. Actualmente, las mujeres continúan en el predio ubicado en Parque Industrial, donde aguardan la mudanza para comenzar de nuevo a través de una cooperativa que confeccionará prendas para una empresa rosarina (ver aparte).

Su lucha recuerda la serie La Leona, protagonizada por Nancy Dupláa, basada en la historia de una fábrica recuperada.

Son madres, esposas, abuelas y, en su mayoría jefas de hogar, que debieron reacomodar su vida familiar para estar durante las guardias junto a sus compañeras mientras el proceso judicial se llevaba a cabo en la Fiscalía. “Es difícil estar acá, dejar la familia para defender tu trabajo”, acotó María. “Para mí fue terrible ver a mis compañeras con sus hijos durmiendo en la fábrica sabiendo que podía entrar la Policía”, relató Marina.

El camino fue duro, pero valió la pena, dicen quienes escribieron en una pizarra “Algún día diré que no fue fácil, pero lo logré”, junto a las actividades que tienen o participan durante la semana.

Aseguran que la solidaridad de otros trabajadores les ayudó a recorrer el camino, al igual que el apoyo de la comunidad que durante ese tiempo se acercó a la fábrica para hacer encargos.

Los dos “maquinazos” que realizaron fueron formas de devolver ese acompañamiento. El primero tuvo lugar en Casa de Gobierno, donde todo lo confeccionado fue donado al área de Pediatría del hospital Castro Rendón; mientras que el segundo se realizó en el Monumento a San Martín y las costuras fueron entregadas al merendero de la toma 2 de Mayo.

Ahora, mientras acompañan a los despedidos de la maderera MAM, aguardan la nueva etapa en la fábrica con un sabor agridulce: no quieren cantar victoria hasta no ver concretado el pago de la indemnización y el nuevo lugar de trabajo. “Dimos un paso adelante, pero todavía no vimos nada”, cerró Mariela.

“Miro los frutos de la lucha y me digo que valió la pena hacer, pero no era digno que nosotras tengamos que pasar por todo esto”. Mariela. Madre de dos niños de 3 y 5 años

5000 prendas de vestir eran producidas por mes.

Esa era la cantidad aproximada de prendas que se confeccionaban en las instalaciones del Parque Industrial desde que comenzó a funcionar en 2007.

Unión, fuerza y acuerdo

Nehuen Traful fue el nombre elegido por las trabajadoras para denominar a la reciente cooperativa que confeccionará camisas y pantalones para la empresa Proseind de Rosario.

La nueva nave productiva se instalará en Parque Industrial Este y estiman que comenzará a operar en un plazo de 60 o 90 días mientras acondicionan el predio.

Luego de meses de negociaciones, el acuerdo establece el pago total de las indemnizaciones y la entrega de las máquinas como forma de pago de los préstamos que tenía la empresa con el Instituto Autárquico de Desarrollo Productivo (Iadep).

Fuente:

¿Qué te pareció esta noticia?

Noticias Relacionadas

Deja tu comentario

Lo Más Leído