Los aludes e inundaciones que desde el viernes azotan el estado de San Pablo (Brasil), ya se cobraron la vida de, al menos 24 personas, entre ellos ocho niños, así lo informó el secretario de Desarrollo Regional del gobierno del estado más grande del país brasilero, Marco Vinholi.
Varios arroyos y ríos se desbordaron en al menos 11 municipios del Gran San Pablo, la región metropolitana más poblada de Sudamérica con 20 millones de habitantes. En Várzea Paulista, interior del estado, cinco personas de la misma familia murieron aplastadas por el alud de un morro mientras dormían, entre ellas tres niños.
Los fallecimientos se registraron en los municipios de Francisco Morato, Franco da Rocha, Várzea Paulista, Arujá, Embú das Artes y en la ciudad de Ribeirao Preto. Unas 640 familias fueron evacuadas de sus viviendas.
En Franco da Rocha, Gran San Pablo, la ciudad quedó bajo las aguas luego de que desbordaran el Río Juquery y el arroyo Ribeirao Eusébio, de acuerdo a lo informado a la prensa por el gobernador Doria.
Por su parte, la agencia AFP informó que decenas de bomberos y voluntarios continuaban buscando este martes a sobrevivientes del alud en Franco Da Rocha, a 40 kilómetros de San Pablo.
"Trece personas ya fueron extraídas. Desafortunadamente, sólo cinco con vida. Continuaremos con las operaciones hasta retirar a todas las posibles víctimas", dijo a la agencia AFP el coronel de los bomberos, Alessandro da Silva.
"La mayoría de los deslizamientos de tierra mortales en Brasil ocurre en zonas de viviendas construidas de manera precaria y levantadas en las laderas de colinas, como las de Franco da Rocha", detalló da Silva.
En tanto, Julio Bezerra, un habitante de 57 años del barrio Parque Paulista, donde ocurrió el desastre, dijo a AFP: "Cerca de la casa de mi vecino, en un barranco, detrás de un muro, hay tres cuerpos. Podemos ver a un padre y su hijo entrelazados. Tendremos que romper el muro para sacarlos de allí".
Y agregó: "Los bomberos no confían en que haya personas vivas allí. Dios quiera que estén vivos. Ayer alguien pedía socorro, hoy ya no se escucha su voz. Están intentando sacar su cuerpo, con o sin vida".
El gobernador de San Pablo, Joao Doria, destinó 15 millones de reales (unos 2,8 millones de dólares) para ayudar a las diez localidades más golpeadas en el estado. “Más de 1.500 familias fueron desplazadas por la emergencia", informaron desde el gobierno.
Según los especialistas, estas lluvias torrenciales se deben, entre otras cosas, al fenómeno meteorológico La Niña, un enfriamiento en el Océano Pacífico que provoca más lluvias de lo habitual en ciertas regiones del planeta y terribles sequías en otras.
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