"Los casos del fiscal Terán y del juez Piedrabuena no le hacen bien al Poder Judicial"
Germán Busamia asumirá como presidente del TSJ en febrero, a partir de una decisión consensuada por el cuerpo y con varios desafíos importantes por delante. El actual vocal del máximo tribunal dijo que el conflicto planteado por Sejun se debe abordar antes de que se inicie el nuevo mandato pero anticipó dificultades presupuestarias. También señaló que los escándalos públicos generados por los episodios protagonizados por el fiscal Santiago Terán y el juez Diego Piedrabuena, lesionaron la imagen del Poder Judicial.
- ¿Cómo se acordó su llegada a la presidencia del TSJ para el año que viene?
Cuando se produjo el alejamiento del doctor Oscar Massei al quedar cuatro de cinco integrantes del TSJ, independientemente de la subrogancia del doctor Gerez, empezamos a pensar cómo afrontar el 2021. Teníamos marcados ejes de trabajo importantes y optamos de común acuerdo distribuir las funciones de esta manera. Nos parece la más práctica y la que mejor nos va a permitir articular la tarea. Se señala la presidencia pero tenemos que atender un abanico muy amplio de funciones en el Poder Judicial. Lo que hicimos ahora entre los cuatro fue que no vimos un impedimiento de salir de la rotación anual al haber una situación de normalidad. La presidencia solo es la conducción administrativa del tribunal, y se dio como algo normal y positivo en este caso.
- ¿Qué se propone como ejes de trabajo para esta nueva función?
La pandemia y las limitaciones presupuestarias hizo que tuviéramos que posponer obras de infraestructura, como también la renovación del equipamiento informático y ampliación de redes. Los ejes ahora serán el servicio y el presupuesto judicial. Para 2021 debemos apuntar a la modernización. Esta pandemia nos trajo la evidencia que podemos tener un servicio de justicia remoto y posible. Necesitamos seguir esta idea con un sistema informático acorde, es muy moderno el que tenemos y nuevo pero hay una carencia del sistema de gestión judicial. Esto está atado con un financiamiento restringido por eso veremos cuánto podremos avanzar. El segundo eje será profundizar fuertemente las temáticas de capacitación y de verificación en la práctica de perspectiva de género, capacidad, vulnerabilidad, derechos humanos dentro del plantel de funcionarios, magistrados y empleados. Y después tenemos que consolidar en el fuero penal la realización de audiencias y tribunales. Lo vamos a encarar con un vocal en cada área.
- ¿De qué manera impactaron en el Poder Judicial los casos del fiscal Santiago Terán y del juez Diego Piedrabuena?
Hay que diferenciar ambas situaciones. Con relación a Terán se desarrolló el jurado de injuiciamiento, que es el mecanismo que se hace para evaluar la conducta que se le reprochó. Se recibieron todas las pruebas de la acusación y lo que resta en el jurado, que también me toca integrar, es dictar la sentencia que corresponda. Estamos en la etapa de deliberación y somos jurados que provenimos de representaciones distintas. Lo que se dicte será la respuesta que se le brinde a la sociedad sobre esta situación, lo que demuestra que se ha activado el procedimiento previsto para evaluar su conducta. El caso del doctor Piedrabuena es distinto. Hemos abierto una investigación interna administrativa, que es algo preparatorio para lo que eventualmente puede ocurrir en el aspecto disciplinario y laboral, de acreditarse los hechos. Y, paralelamente, hemos tomado conocimiento de que existe una investigación fiscal en el fuero penal por el que se habría solicitado una audiencia para formulación de cargos. Por supuesto que hemos visto lo que se ha hecho público en el hipermercado, el doctor hizo llegar una explicación, nosotros tenemos un esquema para investigar los hechos. Lamentablemente no hace bien al Poder Judicial este tipo de situaciones, sin abrir juicio sobre responsabilidades hipotéticas. La única forma para reconstruir esto es que se activen los procedimientos como el del jurado de injuiciamiento y los disciplinarios, y que se tramiten en forma rápida. Si han tenido responsabilidad que se los sancione, y sino que se reconstruya la imagen del magistrado o funcionario involucrado.
- ¿Cómo manejará la relación con Sejun, teniendo en cuenta los reclamos que derivaron en medidas de fuerza este año?
La cuestión sindical la tenemos que afrontar mucho antes de que me toque asumir la presidencia. Para el año que viene nadie en el tribunal está imaginando que lleguemos con un conflicto al mes de febrero. Al petitorio del sindicato, que es muy variado, hemos llevado respuestas a varios puntos. El tema crítico sigue siendo el salarial y eso está atado a la fuente de financiamiento y ahí tenemos un problema de presupuesto, que cayó un 25% y donde los salarios representan el 90%. Estamos en dos frentes: viendo reestablecer la relación con el sindicato, donde hubo un hecho de inusitada violencia el 9 de diciembre, después de haber mantenido una reunión con ellos. Fue inexplicable esa reacción y por eso la próxima mesa que compartamos tiene que ser de respeto, de lo contrario será complicado llegar a un punto de equilibrio. Se ha instalado que el TSJ no ha dado respuesta y sí se ha dado. Al único tema que no se respondió fue al incremento salarial y para el resto, como días de paro, convenio colectivo y teletrabajo, perfectamente podemos encontrar alguna alternativa que descomprima. Pero el sindicato nos hizo saber que lo único que interesa es lo salarial y mientras no encontremos una solución al financiamiento este problema se va a sostener.
-> La justicia federal y la Corte
- ¿Todo lo que se discute a nivel nacional sobre la Corte Suprema y la reforma de la justicia influye en el Poder Judicial de la provincia?
Desde el punto de vista de revisión de la organización judicial no tiene aplicación acá. Ahora, la cuestión del contexto en el que se genera esto, la desconfianza, la crítica y las causas que han motivado esta revisión de cómo se trabaja en Comodoro Py, en el fuero Penal Federal o en la Corte Suprema de la Nación, sí nos impacta. Porque es la sensación que tiene la ciudanía sobre el servicio de justicia. La desconfianza sobre la justicia en determinadas causas si bien no se aplica en lo provincial, sí debemos estar atentos porque en algún momento podemos estar alcanzados.
- ¿Y la tensión entre ese Poder Judicial y el Gobierno?
Eso no se replica en la provincia en absoluto. La vinculación entre los poderes tiene que ser en una cuestión de respeto y armonía y en rol institucional que uno ocupa. Y no es saludable ni lo sería una situación de tensión entre los distintos poderes que conforman el estado provincial. Hay que pensar en relaciones de construcción. Y como Poder Judicial estamos a atentos a no salir del conjunto de funciones que tenemos. Lo que ocurre a nivel nacional lo vemos como espectadores porque no está pasando acá. Si hacemos un balance, nuestra situación institucional es muy buena y de respeto a la división de poderes.
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