Los gatos y las tres alergias que sufren

Aunque no lo demuestren, los felinos necesitan nuestra ayuda. Si se rascan o lamen mucho, ojo.

El gato es la mascota más independiente del planeta. Rara vez acude a su dueño en busca de ayuda, pero no por esto se debe desentender de él; al contrario, es recomendable observar siempre su comportamiento para descubrir algún malestar. Las alergias suelen afectar a estos cuadrúpedos y pueden traerles varios inconvenientes de salud.

Las alergias de las mascotas, al igual que las de los seres humanos, son reacciones físicas frente a ciertas sustancias u objetos identificados por su sistema inmunológico como nocivos. Son tres tipos los que pueden repercutir en el felino: contagiadas por las picaduras y la propia saliva de las pulgas, por la ingesta de algunos alimentos y por inhalación.

Te puede interesar...

El primer paso es identificarlas. El principal síntoma en la mayoría de las alergias de tus mascotas, tanto perros como gatos, es el excesivo picor que provocan: constantemente verás a tu gato rascarse o lamerse, lo que puede conllevar a que se lastime la piel. Cuando la pulga pica a los gatos, no importa que estos sean muy aseados y vivan en un ambiente higiénico, siempre esta situación podría darse y lo que notarás al poco tiempo es una inflamación cutánea a causa de la saliva de estos molestos bichos. Esta alergia es conocida como DAPP (dermatitis alérgica a la picadura de pulga). La picadura despierta la alergia en la forma de costras y descamación.

Las alergias alimentarias se deben al consumo por años de la misma comida y se presenta en gatos de más de 7 años. Uno de los síntomas que presentan es la hipersensibilidad. Lo recomendable es cambiarle la dieta para detectar qué comida es la que lo afecta, o mismo el comedero podría tener algún material nocivo.

Algunos gatos tienen alergia a ciertos hábitos de los humanos, como el humo del cigarrillo, el polvo de la casa o el olor a perfume. Así que el dueño debe descrifrar qué es lo dañino.

Las pulgas: Cuando pican y dejan su saliva, la alergia se presenta como descamación y costras.

Prevención y cura para las afecciones

Por Sergio Gómez (veterinario)

Al igual que en los seres humanos, la alergia en los gatos no tiene una cura específica. Pero sí hay algunos tipos que se pueden prevenir de manera muy sencilla. Por ejemplo, en el caso de la alergia a las pulgas, hay que colocarle al gato una pipeta mensualmente para evitar que se contagie, sobre todo si tiene hábitos callejeros. En la alergia alimentaria basta con darle a tu gato comida balanceada hipoalergénica y controlar su dieta. Las atopías son las más complicadas porque es muy difícil determinar cuál es el problema alérgeno. Si lo sabés, evitá que entre en contacto; si no, tenés que estar atento y ante el mínimo signo de alergia llevalo a tu veterinario de confianza para que le realice el tratamiento apropiado.

Los antihistamínicos no son tan efectivos en los animales domésticos, pero si lo son los baños con champú antiséptico. Así que tené esto en cuenta si a tu gato le gusta el agua.

Fuente:

¿Qué te pareció esta noticia?

Noticias Relacionadas

Deja tu comentario


Lo Más Leído