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Los grandes radioteatros que brillaron en LU5

Marcaron la época de oro de la radiofonía regional. Grandes historias a través del micrófono.

La historia de oro de la Radiofonía Argentina encontró en uno de sus géneros más populares, el Radioteatro, la clave para cautivar a las audiencias y el método para llevar el cine y el teatro al lenguaje radial, disputándole a esos gigantes de la industria del espectáculo sus mejores éxitos, sus extraordinarias estrellas y la cercanía cotidiana con el gran público.

El Radioteatro tiene su génesis en nuestro país en 1929 y su Época de Oro en las tres décadas siguientes. La venta de aparatos de radio crecía en forma exorbitante y el número de oyentes también. El ritmo del país se detenía para escuchar los programas radiales más populares del momento, ya sea que ese tratara de tramas de misterio, crimen, acción o romances e incluyendo, por supuesto, los programas infantiles de fantasía y aventuras épicas. Argentina fue, por mucho tiempo, además de una adelantada en la producción del género, una digna representante y exportadora del formato hacia los países vecinos.

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En nuestra región, LU5 fue pionera y adelantada en este aspecto, como había sido ya en tantos otros. Las compañías teatrales regionales de mediados de la década del 40 supieron encontrar en el radioteatro una beta artística de extraordinarias dimensiones que les permitía, no solo multiplicar sus posibilidades de llegar mejor al público, sino que, además, las ponían en sintonía con este fenómeno que hacía furor en la escena nacional.

La Compañía de Teatro Independiente “Amancay”, bajo la dirección de Nicasio Arsenio Cavilla Sorondo, nucleó grandes figuras artísticas de la región. De allí, surgiría más adelante la figura de Jorge Edelman, “El Señor Radioteatro” que llevaría el género radioteatral a su máximo nivel. La Compañía Amancay, dentro de su línea de teatro vocacional, también se destacó por llevar adelante obras de grandes escritoras, como fue el caso de Nené Cascallar.

La compañía teatral brillaba en aquellos años del surgimiento de LU5 con sus producciones radiofónicas del conocido ciclo “La Novela de la Semana” que ambientaba en formato radial las grandes obras del Teatro Nacional. En el lapso de la siguiente década del 50, se llegaron a estrenar más de 15 obras radioteatrales, siendo las más destacadas “el Príncipe Heredero” y “Luna en el Pozo”, siendo, por otra parte, multipremiadas a nivel nacional en el Teatro Cervantes.

Debemos destacar, en esta época del radioteatro neuquino, la figura estelar de Horacio Tarifeño que formó parte de la Compañía Amancay en el período de 1951 a 1960, integrando posteriormente los elencos actorales de radioteatro de LU5 y proyectándose a nivel nacional en modo exitoso en giras inolvidables por los Teatros “Cervantes”, “Coliseo” y “Lola Membrives”.

Radioteatro LU5

En 1953 llega a Neuquén la compañía marplatense dirigida por Osvaldo Carmona y Elsa Marjal, presentando el éxito radioteatral “El León de Francia”, un clásico dentro del género cuyo personaje en la vida real se mostraba temeroso e indefenso, aunque con identidad secreta de paladín de la justicia, y que comenzaba sus emisiones diciendo: “Soy como rosa encarnada que, sin preguntarles nada, a todos da su fragancia. De acero por los caminos, va dibujando el destino de mi lastimada Francia”.

Las transmisiones por LU5, previa convocatoria a los artistas de la región para formar parte de su elenco, integrarían a la figura de un joven neuquino que, ya desde su temprana niñez, escuchaba en su Loncopué natal los radioteatros que la radio transmitía como parte de la Red de Emisoras Splendid: Jorge Edelman.

Integrante de una de las familias fundantes de la capital neuquina y que tanto tuvieron que ver con el desarrollo político y social de la región, nacía como una estrella cuyo fulgor llevaría el teatro y la radio como dos pasiones aunadas y que le granjearían un éxito sin par entre las principales figuras del espectáculo nacional, llegando incluso su éxito, varias veces, a la pantalla grande.

Al terminar sus estudios secundarios, Edelman viaja a Buenos Aires en donde conoce a Juan Carlos Chiappe, consagrado dramaturgo y libretista de radio, famoso entre otras cosas por haber sido el creador del personaje “Minguito Tinguitela” que interpretara Juan Carlos Altavista. Chiappe, autor de más de 600 radioteatros de rotundo éxito, era considerado “El Padre del Radioteatro Popular”. Edelman consigue trabajar en una de sus obras “El domador que quería una estrella”, lo que le permitió crecer profesionalmente de la mano de quien considera su “Gran Maestro”.

En 1956 regresa a Neuquén, actuando en otra de las obras de Chiappe “Juan Barrientos Carrero del 900” y un año después funda su propia compañía, alentado por el entonces Director de LU5 Antonio Vanoli. Es en la misma emisora en donde conoce al actor y director teatral Adolfo Marzoratti, junto con el que emprende una sociedad teatral cuyo primer suceso sería “Tijereta Vizcacha, el terror de las muchachas”.

Tiempo después, llega a Neuquén una compañía teatral proveniente de Tucumán con la obra “Guarumba, El Indio”. El personaje estaba inspirado en la figura histórica de Miguel Guarumba, líder miliciano de origen guaraní que se destacó en la Batalla de Caseros y a quién el gobierno entrerriano ascendió por sus logros al grado de Coronel. Se trataba de Rolando de Biassi (cuyo nombre real era Mario Romano) y que tenía la particularidad de interpretar solamente novelas de su propia autoría, como en el caso de “Guarumba”, “Virgencita de Plata y muchas más. Uno de los integrantes del elenco fue el conocido Pepe Ramos Paz en el que hizo su primera aparición como actor de radioteatro.

Silo Vanoli, por entonces director de la emisora, al advertir que con la llegada de cada Compañía existía la posibilidad de perder a Jorge Edelman sin posibilidad de vuelta, le propone armar su propio elenco surgiendo así la etapa del llamado “Radioteatro Comercial”.

Su éxito más destacado es, sin dudas, el radioteatro en el que recrea la vida del bandolero “Juan Bautista Bairoletto” que la audiencia de LU5 esperaba con expectante atención y que, además, contaba con el apoyo de una gira teatral por las distintas localidades del interior neuquino. “Hice algunas obras que fueron del gusto popular, porque ya eran mitos que estaban el corazón del pueblo como “Bairoletto” que era un “Robin Hood argentino” que robaba a los ricos para darles a los pobres. Esa fue la obra con la que más éxito tuve, y no se olviden que escribí más de cincuenta obras teatrales” comentó en una entrevista alguna vez.

Radioteatro LU5

Entre otras obras exitosas surgidas de la inspiración de Edelman, debemos citar a “Ceferino Namuncurá”. La popularidad de las obras de Edelman lo catapultan a la pantalla grande, en la que también se destacó y cuya trascendencia necesitaría un capítulo aparte.

En la década del 80, presenta una de sus obras más ambiciosas “Un gaucho llamado Jesús” en la que asume el desafío de incursionar en una temática que representaba la vocación religiosa que abrazó durante los últimos años de su vida. En los 90, junto al consagrado Carlos Cancela lleva adelante la obra “Juan Moreira, el centauro de una raza”.

En el año 2018, en las emisiones de los días viernes del Programa Radial “Todo Bien”, conducido por entonces por Diego Sarco y Majo Carrascal, se puso en el aire una propuesta de producción propia con guiones de Carlos Ramos y Santiago Rosa que llevó el nombre de “Dos Gauchos y un destino” con la producción musical y coordinación de Néstor Frapiccini y la participación, entre otros, de Maximiliano Páez y Martín Gamero.

La idea surgió de la inquietud de revivir el género del radioteatro en la emisora, recurriendo a la tradición histórica y a las referencias de popularidad que tuvo entre los oyentes en su época de esplendor, apelando a las temáticas camperas y a personajes costumbristas que, en tono de humor, pretendían alentar sonrisas y alegría en medio de la vorágine de las noticias.

En diversos ciclos nacionales de la televisión pública, se intentó secuencialmente rescatar la vigencia que tuvo el género con propuestas que incluían lo audiovisual y la incorporación de las nuevas tecnologías, aunque sin contar con los registros de audiencias de otras propuestas más habituales de nuestros tiempos.

A nivel local, la Compañía Teatral “Juno Cultural” del Teatro “El Zaguán” de Plottier, llevó adelante en el año 2020 una ambiciosa propuesta de poner al aire en forma simultánea en diversas emisoras de la región el radioteatro “Relatos Cebados” de Adriana Percovivk, que recibiera el galardón de ser una de las mejores obras premiadas en un concurso organizado por el Ministerio de Cultura de la Nación.

El radioteatro sigue cautivando a sus oyentes, a través de otros formatos como los Podcasts y otras formas actuales de consumo, en los que reivindica su fórmula exitosa que se sustenta en la fecunda necesidad de imaginar que siempre han tenido audiencias de todas las edades.

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