"Los vecinos viven con temor y prácticamente encerrados"
El juicio por la muerte del niño Luciano Fuente ha dejado al descubierto varios hechos que conmueven a toda una comunidad. En primer lugar, dejó como nota central la violencia y enfrentamientos armados que se viven todos los días en el barrio Peñi Trapun de Cutral Co. No es casualidad que a dos meses de la muerte de Luciano, murió también el cabo Gabriel Nahuelcar en el mismo barrio. Los vecinos viven con temor, viven prácticamente encerrados y con miedo que sus hijos puedan ser otro Luciano, porque la violencia no cesa; es más, se ha incrementado.
Incluso la casilla de seguridad de la Policía, que estaba a 150 metros del lugar donde murió Luciano, fue retirada por disposición de la autoridad.
En segundo lugar, quedó en evidencia la dificultad con que se enfrenta la justicia – especialmente la unidad fiscal – para conseguir testigos de hechos que suceden en el barrio. Los vecinos que son testigos de hechos delictivos, deciden callar y no contar lo que presenciaron, por el temor a las represalias que reciben luego, al regresar a sus hogares, de parte de los autores de tales hechos.
Quedó en evidencia además, la gran cantidad de armas que se manejan en el barrio, incluso de grueso calibre, armas de tipo militar, que según la autoridad policial se consiguen en el llamado “mercado negro”. Entiendo que las autoridades, de todos los niveles del Estado, deberían trabajar fuertemente con políticas de Estado acordes, a los fines de revertir esta situación, que sólo se analiza cuando se produce una muerte grave y luego se diluyen.-
No existe un plan de trabajo continuo tendiente a modificar esta situación de violencia, enfrentamientos y muerte. Frente a esta situación crítica, que en la actualidad continua, no debiera sorprendernos que, en el futuro cercano, pueda producirse otra muerte de un inocente, si no se trabaja para revertirla.-
(*) Abogado querellante de la familia de Luciano Fuente.
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