Marcan el rumbo hacia la eficiencia energética

Tarifas más caras y falta de gas. El Centro Pyme, el EPEN y el Copade organizaron un seminario para orientar a las empresas a reducir el consumo sin afectar a la productividad. Especialistas reclaman políticas y regulaciones sólidas.

En tiempos de escasez y tarifas más caras, la eficiencia energética gana protagonismo, tanto en las políticas públicas como en las necesidades del sector privado.

En ese contexto, el Centro Pyme, el EPEN y el Copade organizaron ayer un seminario orientado a las empresas, que fue financiado por el Consejo Federal de Inversiones.

La subsecretaria de Ahorro y Eficiencia Energética de la Nación, Ana Heinz, fue una de las expositoras destacadas. Indicó que es necesario disminuir el consumo pero a la vez mantener la calidad de vida e incrementar la productividad de la industria.

Comentó que según la Agencia Internacional de Energía (AIE), la primera fuente de combustible es la eficiencia.

La experta señaló que en la Unión Europea, desde 1974, con acciones y políticas en ese sentido, se logró despegar la curva del PBI de la de consumo de energía. Al contrario, en Argentina, en las últimas décadas el comportamiento de ambas variables ha sido paralelo. Es decir que a medida que creció la actividad económica, la curva energética acompañaba esa curva en forma lineal. Por el contrario, en Europa, se logró que el crecimiento del PBI fuera mayor al del uso de la energía.

En Argentina, recién a partir de 2010 las variables se comenzaron a despegar, aunque levemente.

Heinz indicó que hacia 2020, la eficiencia energética aportará el 80 por ciento de las acciones que se pueden tomar para combatir el efecto invernadero a nivel global.

En ese contexto, el gobierno nacional elevó a rango de subsecretaría el área encargada de impulsar este tipo de políticas.

Indicó que la idea es “trabajar fuerte en el consumo” apuntando al uso responsable de la energía. “La energía es un bien que no se valora, por eso hay que hacer un trabajo a largo plazo a través de la educación, incorporando este tipo de acciones en la currícula”, comentó, y agregó: “Hay que modificar esta cultura del derroche”.

También se trabajará con universidades, provincias y municipios para aprovechar las experiencias que ya estén en marcha en el país. Además será necesario buscar fuentes de financiamiento externo para implementar los programas.

El presidente de la Fundación Bariloche, Daniel Bouille, indicó que hasta el 2000 fueron escasas las acciones de eficiencia energética en la región. Explicó que la tendencia global muestra que este tipo de políticas no se puede dejar librada al mercado, sino que debe haber un férreo control regulatorio para tener éxito.

“Los elementos más efectivos son los regulatorios y no los económicos”, aseguró. Comentó que estas medidas deben tener una robustez tal que no pierdan validez de factores como la caída de los precios del petróleo, por ejemplo.

“Las acciones de eficiencia energética no sólo son posibles sino que también son rentables”, comentó el presidente de Fundación Bariloche.

El especialista destacó los casos de México, que ya aprobó una ley de transición energética, y de Chile como los países más avanzados en Latinoamérica en el tema.

Por otro lado, el ministro de Energía de la provincia, Alejandro Nicola, puso en relieve la reciente sanción en la Legislatura de la ley de inyección de energías renovables. Dijo que se reunirá con distribuidoras, cooperativas eléctricas, cámaras empresariales y diversos sectores para avanzar en su implementación.

La Ley provincial N°3006 establece que cualquier persona podrá instalar sus equipos generadores de energía de origen renovable para consumirla e inyectar el excedente producido a la red.

La norma establece las condiciones administrativas, contractuales, técnicas y económicas para la conexión a las redes de distribución de energía eléctrica de media y baja tensión de la energía que tenga origen renovable y que pertenezca a los usuarios.

Dispone como incentivo de líneas de crédito especiales para compras de equipos generadores y tarifas diferenciales para fomentar su incorporación a la red. Además, se establecen las condiciones contractuales y técnicas de la conexión a las redes de distribución de energía eléctrica de media y baja tensión de la provincia y aquellos usuarios microgeneradores de energía que adquieran equipos podrán compensar hasta el 100% de la energía consumida y vender el excedente.

El titular del EPEN, Francisco Zambón, mencionó las tareas de eficiencia energética que ha realizado la empresa provincial, como las campañas de lámparas de bajo consumo en ciudades como Villa La Angostura, donde cada “kW ahorrado es mucho más barato que el generado con gas oil”.

Indicó que el EPEN tiene 82 mil clientes, de los cuales 914 que son grandes usuarios o pymes consumen el 42% de la energía comercializada por la distribuidora.

Según una proyección de demanda del organismo, tomando acciones para hacer más eficiente el uso energético, se puede llegar a un ahorro del 14% hacia 2025.

Explicó que a raíz de las nuevas tarifas eléctricas, se calculó que si un gran usuario que está en el límite de los 300 kW de demanda de potencia puede bajar un escalón en el consumo, sería posible ahorrar un 48% en el costo total de la factura.

Cómo calcular la factura

El tope de incremento en la tarifa de gas dispuesto por el Gobierno del 400 por ciento para los usuarios residenciales y del 500 por ciento para los comerciales, vigentes hasta el 31 de diciembre próximo, tiene una fórmula de cálculo con la que los usuarios pueden constatar la correcta liquidación.

Desde el Ministerio de Energía explicaron que el cálculo se hace a través de un mix que toma en cuenta el consumo en metros cúbicos de la nueva factura y otros datos correspondientes al cuadro tarifario de la categoría correspondiente vigentes hasta el 31 de marzo, que se encuentran en la boleta anterior, cuando todavía regía el esquema de subsidios, y el subtotal que surge de ese cálculo debe ser multiplicado por 5, para obtener el incremento del 400 por ciento en el caso del usuario residencial, o por 6 para el 500 por ciento previsto como tope para pymes y comercios.

A modo de ejemplo, un usuario residencial R1 que tiene un consumo de 150 metros cúbicos en su nueva factura (posterior al 1 de abril) debe multiplicar esa cantidad por el valor en pesos por metro cúbico que se identifica como cargo variable que se encuentra publicado en la boleta vigente hasta el 31 de marzo. A ese resultado se le debe sumar el cargo fijo y el cargo del Focegás, también del cuadro tarifario vigente hasta esa fecha.

El resultado de esta última suma (cargo fijo + Focegas + (cargo variable x consumo)) se debe multiplicar por 5 (usuario residencial) o por 6 (pymes/comercial) que son los topes establecidos por el Gobierno en su resolución 99/2016 del Ministerio de Energía, publicada el 7 de junio.

La estimación -a la que luego hay que aplicarle los cargos impositivos de cada jurisdicción- permitirá al usuario ver si la nueva boleta, que comprende al período iniciado el 1 de abril, se encuentra dentro o fuera de los topes fijados por el Gobierno.

De esta forma, a los clientes que ya pagaron facturas con incrementos superiores a los límites fijados, se les deberá aplicar un reintegro en la siguiente factura, mientras que los clientes que todavía no la abonaron, si corresponde, pueden solicitar a la empresa distribuidora que se les refacture teniendo en cuenta el nuevo análisis de consumo.

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