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Matías dejó sin secretos a las plantas carnívoras

Un pibe de San Lorenzo las cultiva en su casa y hasta les prepara comida.

Sara Aedo

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Neuquén.- Matías Parada es un aficionado a las plantas. Tiene 22 años y hace tres que se dedica ni más ni menos que a las carnívoras. Es una de las pocas personas que tiene ese hobby en Neuquén, con un invernadero propio, muchas horas de investigación y un enorme sueño a concretar.

Atraer, atrapar, digerir y utilizar los nutrientes para crecer es la vida y obra de las plantas carnívoras. Las formas, colores y peligrosidad de sus trampas varían según la especie, pero la mayoría se muestran seductoras ante insectos que, obnubilados, se posan en sus filamentos como último acto de vida.

El clima árido y ventoso de Neuquén no colabora con especies propias de suelos tropicales, con altos índices de humedad y cielo despejado. Necesitan de cuidados tan específicos que son la envidia de cualquier potus, cactus o helecho.

Matías las atiende con la delicadeza de un coleccionista. Las identifica individualmente y recuerda la edad de cada una. En su casa, en San Lorenzo Norte, tiene un espacio dedicado especialmente a las carnívoras. Ante el asombro de sus padres y hermanos, construyó un invernadero vertical y comenzó a elaborar el sustrato que le da vida a cada maceta.

También cría los gusanos que componen el menú carnívoro, porque no sólo de moscas casuales vive la especie. Con el debido cuidado, una planta puede llegar a vivir 40 años. Sin embargo, recién se consideran adultas a los ocho años, cuando comienza a dar esquejes para la reproducción.

Hasta el momento, Matías cuenta con siete variedades y 150 plantas por nacer. Estas últimas duermen en el invernadero en forma de semillas. Otras transitan una etapa de recuperación porque recibieron agua o calor en exceso.

Las plantas carnívoras son selectivas a la hora del almuerzo, sólo eligen víctimas vivas que les aporten nitrógeno, potasio y fósforo y, además, son delicadas con lo que toman. Matías junta agua de lluvia, pero como esto sucede pocas veces en la ciudad, acordó con un comercio cercano a su casa el retiro del agua que produce la condensación de los aires acondicionados. Datos que, en su mayoría, aprendió con la experiencia y la investigación constante a través de tutoriales en internet. Siguiendo el ejemplo, abrió su propio canal en Youtube para dar a conocer su experiencia y responder dudas de otros aficionados.

A través de las redes sociales ofrece las macetas que tiene a la venta y hace el seguimiento personalizado de una clientela que va en constante aumento. Muchas personas se contactan para comprar, por 250 o 300 pesos, algunas de las variedades de las que dispone.

El papá le ahogó la primera

El camino del aficionado no es fácil de transitar, sobre todo cuando se trata de un hobby tan específico.

Con la intención de colaborar con el cuidado de la primera planta carnívora que compró Matías Parada, que era toda una novedad para la familia, su papá la regó a diario y la cuidó lo más que pudo de los fuertes rayos del sol. La planta murió en un mes, ahogada en atenciones.

Lejos de provocar el enojo del joven, la situación lo ayudó a entender sobre el crecimiento y los cuidados específicos que necesita una planta de estas características. Después del duelo, Matías estaba listo para comenzar su propio y exitoso cultivo.

El vivero propio, un sueño camino a hacerse realidad

Las grandes pasiones son esas que perduran en el tiempo. Para Matías Parada, el cultivo y la reproducción de plantas carnívoras no va a quedar sólo en un hobby. Sueña con que el futuro lo encuentre construyendo un gran vivero en el que, además de dedicarse a la venta, presente una exposición permanente de variedades carnívoras, abierta a las escuelas y al público interesado.

“Me gustaría rescatar carnívoras autóctonas, que son casi desconocidas en toda la región patagónica y por eso no se las cuida”, reflexiona el joven florista.

Pero la intención no termina ahí. Lo recaudado de las exposiciones, que tal como lo plantea Matías sería un precio módico, estará destinado a fomentar el cuidado y la planeación de más espacios verdes en la capital neuquina.

Con esta meta en mente es que está ahorrando para viajar a Estados Unidos, la meca del cultivo y rescate de estas plantas.

Para él, la búsqueda constante de información es una de las herramientas fundamentales, sobretodo para estas actividades que tienen un tono exótico.

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