Con la presencia de Alberto Fernández, Lula da Silva asume como nuevo presidente de Brasil
El 2023 inicia con cambios significativos para Sudamérica. Este domingo 1 de enero, Lula da Silva asume como nuevo presidente de Brasil, en medio de una multitudinaria manifestación popular que se llevará a cabo en Brasilia y en el resto del país.
Se trata del tercer mandato del líder del Partido de los Trabajadores, quien ya comandó al país entre 2003 y 2010. Posteriormente, entre el 7 de abril de 2018 y el 8 de noviembre de 2019, el dirigente más reconocido de la izquierda latinoamericana estuvo preso debido a algunos supuestos casos de corrupción.
La asunción de Lula, que fue bautizada en las redes sociales como “Lulapalooza”, contará con la presencia de casi una veintena de jefes de Estado extranjeros, entre ellos, Alberto Fernández. El mandatario de 77 años será oficialmente proclamado junto a su vicepresidente, Geraldo Alckmin, en una ceremonia que comenzará alrededor de las 15. Más tarde, subirá la rampa de acceso al Palacio de Planalto, la sede presidencial brasileña, para pronunciar su discurso de asunción ante la multitud presente.
Por su parte, Jair Bolsonaro decidió viajar a los Estados Unidos y no le entregará la banda presidencial a su sucesor. Tras caer en la segunda vuelta que se llevó a cabo en el mes de octubre, el ahora ex mandatario de Brasil autorizó el inicio de la transición, pero no reconoció públicamente el triunfo de Lula por 50,9% a 49,1%. El pasado viernes le envió un mensaje a sus seguidores en el que se refirió a la nueva etapa del país como “un gobierno que empieza cojo”. En cuanto a su resultado electoral, sostuvo que “se perdió una batalla, pero no la guerra”.
Debido a la enorme "grieta" que se formó en el país, principalmente después de las elecciones, se llevará a cabo un operativo de seguridad pocas veces visto para que no haya incidentes durante la asunción del pernambucano. Brasilia movilizará el 100% de su policía para la asunción de Lula, lo que podría involucrar a unos 8000 efectivos.
Por todo esto, aún está en duda el tradicional desfile del nuevo presidente ante el público en un Rolls Royce negro descapotable. Algunas voces recomiendan el uso de un auto blindado para garantiza la seguridad del nuevo jefe de Estado.
Los principales desafíos de Lula da Silva serán recomponer a un país completamente dividido, mejorar las relaciones internacionales y luchar contra la pobreza con una economía, que fue muy golpeada en el último tiempo.
Las primeras medidas del líder del PT serán sobre medioambiente, educación e igualdad racial. También restringirá la posesión de armas, que se incrementó fuertemente bajo el mandato de Bolsonaro. Además, deberá pacificar las relaciones con la Corte Suprema, el pilar de la democracia brasileña y blanco de duros ataques bolsonaristas.
El Congreso resultante de las elecciones de octubre tiene más representantes y senadores derechistas que antes, pero se especula que eso no necesariamente impedirá al pragmático Lula gobernar mediante alianzas, desde la extrema izquierda a la centroderecha.
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