Tenía 21 años y murió tras un salto de puenting que resultó mortal, ya que la arrojaron sin colocarle la soga.
Gran conmoción se vivió en Brasil con la muerte de una joven que cayó al vacío durante una práctica de puenting. Se confirmó que los instructores dieron la orden de saltar sin haber asegurado el equipo con la soga. Pero además, en las últimas horas se conoció el relato de una enfermera que la asistió y hay una nueva sospecha que se investiga.
La víctima fue identificada como María Eduarda Rodrigues de Freitas, de 21 años. Tras el accidente, seis personas fueron detenidas y se investiga la responsabilidad de la empresa organizadora.
En las últimas horas se conoció el relato de Gustavo, el instructor de seguridad a cargo aquel día de la tragedia. En diálogo con TV Récord, declaró que estaba de espaldas a la joven, atendiendo a otra clienta cuando fue lanzada sin cuerdas de seguridad.
Asimismo, afirmó que no vio si se respetó el procedimiento adecuado. La mujer, profesional de educación física, sufrió politraumatismos y no resistió a las heridas. Al principio, según él, no le extrañaron los gritos y solo supo de la falla después de la caída de 40 metros.
El instructor no revisó el anclaje antes de arrojar a la joven al vacío
Según explicó, cuando se dio cuenta de lo ocurrido ya era demasiado tarde. Al escuchar los gritos, vio que el personal ya estaba hablando y relató: "Una mujer dijo que era enfermera y le pidió a alguien que la ayudara a bajar hasta donde estaba la joven para prestar los primeros auxilios. Nosotros acompañamos".
Las normas de seguridad exigen que se debe fijar la cuerda antes de elevar al cliente, una maniobra que suele requerir el esfuerzo conjunto de varios trabajadores.
Gustavo admitió que por esta razón desconoce cuál de sus compañeros debía revisar el anclaje de María Eduarda, y aclaró que, aunque la regla general obliga a los encargados a verificar minuciosamente que el equipo esté asegurado, él no vio si sus cumplieron con el procedimiento.
En este sentido, el presidente de la Asociación Brasileña de Rope Jump y Péndulo Humano (Abrjh), Marco Antonio Junior, conocido como Jota, afirma que el salto de María Eduarda no cumplió con los estándares mínimos de confiabilidad exigidos en la modalidad.
"Ellos la agarraron, la levantaron y la tiraron como si fuera un saco de papas. No tuvieron ningún tipo de preocupación por la vida de la persona. Nada. Es algo grotesco", expresó criticando así duramente a los instructores.
"Un instructor tiene que sujetar la cuerda al cliente, y el otro instructor va a chequear si la cuerda está sujeta de la forma correcta. Eso es el doble chequeo. En cualquier actividad de aventura que vayas a hacer en el mundo, es la primera ley", continuó Jota.
Jota señaló que la desconexión entre los instructores tras el lanzamiento confirma su total falta de preparación. Las imágenes muestran a la joven de 21 años siendo cargada por tres instructores hasta la plataforma y lanzada en la modalidad conocida como "avioncito".
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