Luego de permanecer más de un mes sin su herramienta de trabajo, Mariela Tesler volvió a acceder a su perfil, en medio de una batalla legal contra Meta.
Después de 34 días de incertidumbre, angustia y sin poder generar ingresos, la coach sexual neuquina Mariela Tesler volvió a sonreír. El 3 de agosto por la noche recibió la notificación que esperaba desde hacía más de un mes: Instagram le devolvía el acceso a la cuenta que había construido durante casi una década y que reunía a cerca de 200 mil seguidores.
El desenlace llegó luego de semanas marcadas por reclamos, respuestas automáticas, asesoramiento legal y una demanda iniciada contra Meta.
La recuperación significó mucho más que volver a publicar contenido: implicó recuperar la comunidad que construyó durante años y la herramienta con la que sostiene toda su actividad profesional.
"Es una mezcla de emociones, de alegría y de cansancio. Como ganar una carrera", resumió Tesler en diálogo con LM Neuquén, todavía emocionada por haber recuperado un perfil que daba prácticamente por perdido.
De un bloqueo inesperado a una pelea que duró más de un mes
Todo comenzó el 1° de julio, cuando Mariela abrió su teléfono como cualquier otra mañana y encontró un mensaje que le informaba que su cuenta había sido inhabilitada por supuestas infracciones a las normas comunitarias.
Aquella cuenta no era una red social más. Desde 2015 concentraba allí prácticamente toda su actividad laboral: ofrecía mentorías, cursos, su escuela online, respondía consultas, trabajaba con marcas y mantenía contacto permanente con una comunidad que había construido desde hacía años.
El bloqueo también provocó la pérdida de acceso a Facebook, ya que ambas cuentas estaban vinculadas, dejándola prácticamente sin presencia digital.
En ese momento comenzó un verdadero padecimiento. Durante semanas intentó recuperar el perfil utilizando todas las herramientas que ofrece Meta, pero las respuestas nunca pasaban de los mensajes automáticos.
“Nadie solucionaba nada”
Tesler contó que, tras pasar la etapa de reclamar a los bots, y al tener la cuenta verificada, logró comunicarse con personas del soporte de Meta para solicitar una revisión manual, convencida de que todo se trataba de un error.
"Todos me decían que entendían perfectamente la situación, que sabían que era mi fuente de ingresos y que lamentaban mucho lo ocurrido. Pero la respuesta siempre era la misma: 'tenés que esperar'. Pasaban los días y absolutamente nadie solucionaba nada", recordó.
Durante semanas habló con más de diez operadores distintos. Cada conversación terminaba igual.
"Llegó un momento en que ya ni siquiera me dejaron seguir hablando con soporte porque había hecho demasiados reclamos. Sentís una impotencia enorme, como si te robaran toda tu vida. Ahí está tu historia, tu trabajo y toda la comunidad que construiste durante años", contó.
La decisión de demandar a Meta
Cuando comprendió que los reclamos internos no daban resultado, comenzó a buscar otras alternativas.
Evaluó contratar personas que ofrecen recuperar cuentas mediante hackeo, aunque decidió descartar esa posibilidad por los riesgos que implicaba. "Había gente que cobraba miles de dólares para intentarlo, pero nadie garantizaba el resultado. Si un hacker te recupera la cuenta, también te la puede volver a sacar. Yo necesitaba hacer las cosas por la vía legal", explicó.
Después de consultar con distintos profesionales, encontró un abogado especializado en este tipo de casos. El acuerdo le transmitió confianza: una parte de los honorarios se pagaría al iniciar el proceso y la otra únicamente si lograban recuperar la cuenta.
La demanda fue presentada directamente en California, sede judicial de Meta.
El abogado le anticipó que la empresa probablemente evitaría llegar a la audiencia prevista para el 6 de agosto y que resolvería el conflicto antes de esa instancia, y así ocurrió.
El mensaje que cambió todo
La noche de este 3 de agosto, mientras se encontraba en Berlín visitando a uno de sus hijos en medio de su vida nómade, recibió un mensaje inesperado. Al principio creyó que volvía a sufrir un nuevo revés.
La recuperación fue exactamente igual a como la había dejado. "Estaban todas las publicaciones, todos los seguidores, todos los mensajes. Era como si alguien te sacara la cuenta durante un mes y después te la devolviera intacta."
Fuerte cuestionamiento contra el rol de la Inteligencia Artificial
Según explicó, durante las conversaciones con Meta le confirmaron que el problema habría sido generado por los sistemas automáticos de moderación.
"La inteligencia artificial detectó palabras fuera de contexto. En un momento me dijeron que una palabra como 'cama', sumada a que soy sex coach, podía interpretarse como contenido que incumplía las normas", relató.
Para Tesler, que comenzó a trabajar con mujeres en 2007 y, con el paso de los años, amplió su actividad hacia las parejas y los hombres, el problema afecta a miles de creadores de contenido en todo el mundo. "Hay muchísima gente llorando en TikTok porque perdió sus cuentas. No es un caso aislado" explicó.
“Pensé en abandonar todo”
Durante las cinco semanas que permaneció sin Instagram no pudo facturar, perdió campañas comerciales y quedó prácticamente incomunicada con sus clientes.
Sin embargo, asegura que lo más difícil fue lo emocional. "Hubo un momento en que pensé en abandonar todo. Me pregunté si tenía sentido seguir. Pero entendí que esta es mi misión de vida y que no podía permitir que un robot decidiera terminar con casi veinte años de trabajo."
El apoyo de su familia, amigos y de otros creadores de contenido fue clave para sostener la pelea judicial.
Una plataforma propia, la gran apuesta
Aunque recuperó su cuenta, Tesler asegura que ya no volverá a depender únicamente de Instagram. Ahora trabaja en una plataforma propia, un sistema de suscripción y canales de comunicación alternativos, como grupos de WhatsApp, para mantener el contacto con su comunidad aunque vuelva a ocurrir una situación similar.
"Que haya pasado una vez no significa que no vuelva a pasar. La tecnología avanza, pero también tenemos que aprender a no poner toda nuestra vida en manos de una sola plataforma."
Y dejó un mensaje para quienes viven de las redes sociales: "Si sienten que ese es su camino, no bajen los brazos. Luchen por lo que construyeron. No dejen que un robot decida por ustedes"
Quienes quieran contactarla pueden hacerlo a través de su cuenta de Instagram @marietesler, su correo electrónico [email protected] o del teléfono laboral +54 9 11 2311-9944.
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