Luego de 10 días de luto por el fallecimiento de la reina Isabel II del Reino Unido y de 14 Estados de la Mancomunidad de Naciones, este lunes fue sepultada en la Capilla Conmemorativa del rey Jorge VI en Windsor. La reina fue enterrada junto con su difunto esposo, el príncipe Felipe de Edimburgo.
En una jornada marcada por el sol y declarada festiva por el nuevo monarca, el rey Carlos III, los británicos atestaron calles y plazas para despedir a la soberana, tras más de 70 años en el trono. Unas celebraciones sin precedentes, en la historia moderna.
La última procesión de Isabel II comenzó a las 10:44 (hora local), cuando el féretro de Su Majestad partió desde el Palacio de Westminster, encabezada por regimientos escoceses e irlandeses, la Brigada de Gurkhas y la Real Fuerza Aérea, que cuenta con 200 músicos.
El servicio del funeral de Estado comenzó a las 11:00 en la Abadía de Westminster.
Al finalizar el servicio se guardaron dos minutos de silencio, después de lo cual el ataúd de la monarca se desplazó en procesión por Londres, recorriendo Broad Sanctuary, Parliament Square, Whitehall, Horse Guards Parade, Horse Guards Road, The Mall y Constitution Hill. Se trata de treinta y cinco kilómetros de recorrido que han permitido al ataúd real desfilar ante miles de personas congregadas en los márgenes del camino para dedicar el adiós definitivo a la monarca.
La procesión fue acompañada con cañonazos y campanadas del Big Ben.
Desde Wellington Arch, el féretro fue trasladado en coche fúnebre hasta Windsor, principal residencia de la monarquía. Allí la esperaban la familia real británica, incluidos sus perros corgies para acceder a la capilla de San Jorge y asistir a una ceremonia religiosa más íntima, con 800 invitados.
La reina reposará junto el príncipe consorte Felipe, su esposo durante 73 años. El ataúd del príncipe Felipe fue trasladado desde la Bóveda Real de la Capilla de San Jorge en Windsor, para reunirse con la reina. El entierro estuvo a cargo del decano de Windsor.
Te puede interesar...













