Negarse a un test de alcoholemia podría costar una fortuna

De aprobarse la modificación a la norma, habría que pagar hasta 142.000 pesos.

Sofía Sandoval

sandovals@lmneuquen.com.ar

Neuquén.- Para cada ley que se sanciona, se tiende también una trampa para sortearla y la ordenanza del alcohol cero no es una excepción. Atentos a los casos de personas que se niegan a soplar sobre el alcoholímetro, desde el Concejo Deliberante buscan aumentar al máximo las multas para los que no se someten al test.

Desde la sanción de la ordenanza que establece una tolerancia cero al alcohol en sangre para los automovilistas, el Municipio realiza un promedio de 200 controles cada fin de semana y, en ellos, se detectan cerca de 20 casos positivos.

“La gente de la Dirección de Tránsito nos alertó también de unos 10 o 12 casos cada fin de semana de personas que se niegan al test, porque saben que la ordenanza establece la multa mínima por no hacerse la prueba”, explicó Fernando Schpoliansky, concejal del Frente Neuquino y uno de los autores del proyecto de modificación.

Pagan menos

El edil explicó que no soplar la boquilla de los alcoholímetros se traduce en una sanción de 3200 pesos, mientras que las multas por conducir con al menos una copa de alcohol en el cuerpo van de los 8400 a los 42 mil pesos. “La gente ya sabe esto y se niegan al test cuando tomaron porque les sale más barato”, sostuvo Schpoliansky.

Ante esta realidad, el Frente Neuquino presentó un proyecto de modificación de la ordenanza de alcohol cero que establece la máxima multa –de 117 mil a 142 mil pesos- para los que se nieguen a someterse a la prueba de alcoholemia. Serán penados, también, con un mes de inhabilitación para conducir y un mes de secuestro del vehículo.

Tendencia

De esta manera, las personas que manejen alcoholizadas preferirán someterse al test y se obtendrá un número real del total de casos positivos, que en la actualidad alcanza a unos 20 o 22 casos cada fin de semana.

El objetivo de la iniciativa, que tomará estado parlamentario la semana próxima, es contribuir a una ordenanza que, a la vista de Schpoliansky, es positiva. “En términos estadísticos, se redujo el número de siniestralidad”, dijo y agregó: “Se notaron cambios de conducta en la gente pero también hay un núcleo duro que bebe y conduce aunque sabe de la norma”.

Un necesario cambio cultural

Según el concejal del Frente Neuquino, Fernando Schpoliansky, la ordenanza de alcohol cero logró bajar en partes los índices de accidentes, aunque su cumplimiento requiere de un cambio cultural.

Según estimó, los 200 controles que se hacen cada fin de semana son insuficientes. “Es necesario que se hagan todos los días de la semana, en más puntos y con mayor equipamiento”, dijo el edil y aseguró que es necesaria una mayor dotación de inspectores y más inversión en capacitaciones.

A su vez, hizo foco en la importancia de generar más campañas de seguridad vial, con el fin de fomentar la prohibición de beber y conducir en las futuras generaciones. “Es importante que lo sepan a los 11 o 12 años, antes incluso de poder manejar”, detalló.

117 mil pesos

Es lo que costará, como mínimo, negarse a realizar el test de alcoholemia durante un control municipal. La sanción incluirá un mes de inhabilitación para conducir y un mes de secuestro del vehículo.

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