Acompañar abortos no es delito
Los abortos clandestinos en condiciones insalubres existieron durante décadas en Argentina. Aquellos practicados en clínicas privadas a cambio de importantes sumas de dinero, también. Todo a la vista de muchos, pero bajo un manto de silencio inquebrantable que, hasta hace poco, parecía difícil de fracturar.
El segundo aniversario de la sanción de la Ley 27.610 de Interrupción Voluntaria del Embarazo debiera encontrarnos con celebraciones y balances positivos respecto a su implementación, pero en cambio nos sorprende con un escenario impensado. Socorristas en Red es la principal organización del país que, desde hace más de diez años, supo acompañar, defender y poner en debate el derecho al aborto hasta que se convirtió en ley, el 30 de diciembre del 2020. Y en un mar de discursos ignorantes, estigmatizantes y mentirosos, fue (y es) el grupo que hizo lo que el Estado poco se animó: dar información respaldada, sustentada y real. Desde enero hasta octubre de este año, acompañaron a más de diez mil personas en sus abortos.
Entre el 21 y el 24 de diciembre fueron detenidas cuatro activistas socorristas de Villa María, Córdoba, acusadas de ejercicio ilegal de la medicina; y una médica, acusada de complicidad. En una causa sin precedentes, la Justicia de esa provincia eligió perseguir a aquellas que siguen dando información y acompañando a quienes deciden abortar, aún pese a la existencia de la ley, que el Estado todavía no garantiza en su totalidad. Estuvieron privadas de su libertad sin justificación, ya que siempre colaboraron con la Justicia.
Este lunes a la mañana, “Acompañar abortos no es delito” se posicionó entre las primeras tendencias de Twitter. Además, 40 organizaciones presentaron un escrito ante el Juzgado de Control de Villa María, a cargo de la jueza María Soledad Dottori, donde se expresó preocupación por el hecho y se pidió la liberación. El Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad de la Nación formó parte del pedido. Tras esta importante acción de denuncia, se ordenó la liberación de las cuatro activistas. El pasado viernes había sido liberada la profesional de la salud. Actualmente la causa está bajo secreto de sumario y se desconoce cuándo serán indagadas.
Aunque aparentemente aislada, la conquista de una normativa legal trajo una acción persecutoria por parte de la Justicia. La respuesta organizada sigue prevaleciendo en el movimiento feminista. La información seguirá en las calles, las redes y los teléfonos, porque si algo enseñó Socorristas en Red es que nunca fue opción el silencio.
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