Por razones que no están aún determinadas, una casa fue consumida por el fuego voraz que se desató en el asentamiento irregular conocido como El Nido, en el oeste de la ciudad de Neuquén. Ocurrió alrededor de las 20 horas del lunes, cuando los moradores no estaban en la casa. "Mi padre estaba en la casa de mi hermana y mi sobrino se había ido a trabajar. Fue una desgracia con suerte. Agradezco a Dios que no haya estado ninguno de los dos, porque como suceder esto iba a suceder", consideró Marta Abigail, la hija del dueño de la vivienda destruida por las llamas.
Los vecinos dieron aviso al dueño de la propiedad, Eduardo Araya, un jubilado muy querido por los vecinos del sector. "Es un abuelo de 72 años que nunca te va a decir que no", resaltó su hija, en diálogo con LMNeuquén.
Cuando le avisaron, ella se trasladó desesperada hasta el lugar. Al llegar, encontró a su padre sentado en una silla, contemplando la voracidad del fuego. Los bomberos estaban allí para apagarlo, pero el siniestro era generalizado y destruyó todo en muy poco tiempo. "Las pérdidas fueron totales. Quedaron con lo puesto", sostuvo Marta.
Vecinos que advirtieron el fuego quisieron abrir la vivienda, pero ya no había nada que hacer.
Todavía no están los resultados de las pericias de los bomberos, pero Marta descarta que haya intencionalidad en el hecho. "Todos los vecinos se portaron muy bien y estuvieron dispuestos a colaborar con mano de obra y para reunir materiales. No quieren que mi papá se vaya de ahí. Siempre estuvo para todos y lo quieren mucho", comentó su hija.
Gracias a la solidaridad de la gente, pudieron conseguir una cocina y un colchón de una plaza. También recibieron ropa y calzado. Pero les haría falta una mesita y una heladera. "Hace poco había podido comprarse una. Y el lavarropa, todo absolutamente todo se lo llevó el fuego", expresó la mujer.
Agradeció mucho la ayuda de la gente que se ha mostrado muy solidaria. "Totalmente agradecida con todos los que están colaborando", dijo.
La casa ardió rápidamente en llamas debido a la alta combustión de sus materiales, como durlock y madera. Por lo tanto, su familia está solicitando ladrillos para levantarla de nuevo.
Las personas que quieran colaborar con esta familia pueden llamar al 299 3467563 o 299 6076791.
"Cuando llegué (a la casa incendiada), vi a mi papá sentado afuera y pensé ´lo material se recupera, la vida no'. Gracia a Dios que no estaba él ni mi sobrino". Marta Abigail Araya, hija del damnificado.
Lo único que pudo salvar el hombre es su auto. Lo tenía parado afuera del domicilio porque tiene que ser reparado. En el interín, lo llevó a la casa de una hija. "Por suerte no estaba, si no se quema también", cerró Marta.
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