Para un tránsito seguro se necesita un cambio de paradigma. San Martín de los Andes, un ejemplo a imitar.
Por Alejandro Nicola (*)
Estamos transformando la ciudad, incorporando en el espacio público sectores exclusivos para ciclistas y peatones. En Neuquén Capital hace sólo cuatro años atrás las ciclovías prácticamente no existían, y durante la gestión del intendente Mariano Gaido desarrollamos más de 100 kilómetros de bicisendas, promoviendo un tránsito seguro y una mejora del entorno urbano. Ahora, con el objetivo puesto en los peatones, estamos llevando adelante un ambicioso plan de demarcación horizontal en diferentes cuadras de la ciudad, que incluye el pintado de sendas peatonales, líneas de frenado y delimitación de carriles, una obra que consideramos fundamental para contribuir a la seguridad vial.
Queremos que Neuquén sea una ciudad segura para peatones y ciclistas, y estamos convencidos que este aspecto mejora la calidad de vida de los vecinos y vecinas. El desarrollo de los más de veinte kilómetros de Paseo Costero es el mejor ejemplo: en su planificación y ejecución, tuvimos en cuenta la construcción de calles para autos, bicisendas para los ciclistas, y veredas para que los caminantes puedan disfrutar las costas de los ríos. Pero la infraestructura sola no alcanza: es fundamental que cada uno de los actores circule por su lugar, que se cumplan las normas de tránsito, y que los cruces de calles se hagan en los lugares reglamentarios.
Aunque parezca una frase hecha o trillada, lo cierto es que la seguridad vial la hacemos entre todos y todas. Por eso los neuquinos y neuquinas debemos incorporar el respeto absoluto por los peatones, como así también por aquellas personas que se movilizan en vehículos menores. Caso contrario, de nada servirán todas estas tareas que estamos realizando en zonas de alto tránsito, en troncales repavimentadas y en otras calles que acabamos de inaugurar.
Creemos que esta demarcación horizontal, que realizamos con tecnología de último nivel para garantizar su perdurabilidad, contribuirá a reducir el número de siniestralidad en la ciudad. Lo mismo que la colocación de semáforos y reductores de velocidad que la Muni lleva adelante desde la secretaría de Movilidad y Servicios al Ciudadano.
Para poder garantizar un tránsito seguro necesitamos un verdadero cambio de paradigma. Como el que sucedió en San Martín de los Andes por ejemplo, donde las sendas peatonales se respetan con rigurosidad, y en donde los caminantes siempre tienen la prioridad. Esa tranquilidad con la que caminan los neuquinos y neuquinas por el Paseo Costero debemos replicarla en cada calle de la ciudad.
Seguiremos poniendo todas nuestras energías en materia de prevención, pero el compromiso debe ser transversal: respetemos las señales de tránsito, las velocidades máximas permitidas, y no conduzcamos en caso de ingerir alcohol.
(*)Secretario de Infraestructura y Planeamiento urbano de la Municipalidad de Neuquén
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