El sábado 5 y el domingo 6 de julio más de 60 productores desplegarán lo mejor de sus tierras y hornos en el espacio lindante con el aeropuerto de la ciudad.
En el inicio de las vacaciones de invierno, un aroma bien nuestro empieza a ganar el aire del Espacio DUAM. A metros del aeropuerto, en el centro de eventos que ya es punto de encuentro de sabores regionales, los chivitos del Alto Neuquén cumplirán un rol protagónico. Esta vez no llegan por encargo ni dentro de cajas frías: llegan vivos en relato, presencia y sabor, acompañando la edición capitalina de la feria Tienda de Sabores.
Desde las 12 del mediodía hasta la caída del sol, el sábado 5 y el domingo 6 de julio más de 60 productores ofrecerán lo mejor de sus tierras y hornos, pero entre alfajores, gin y papas rústicas, hay un producto que resiste modas y tendencias: el chivito norteño. Con precio promocional de $120.000, se ofrecerá entero y fresco, criado a pastura natural, con agua de vertiente y sin agroquímicos. No es simplemente carne: es identidad.
Aun con una de las sequías más duras de los últimos años, los crianceros del norte neuquino no bajaron los brazos, remarca Marcelo Zúñiga, subsecretario de Producción de la provincia, quien destaca la resiliencia del Alto Neuquén.
“Lleva más de un año de trabajo tener un chivito disponible. Este tipo de espacios permite visibilizar ese esfuerzo”, afirma mientras se terminan de alistar los stands, donde también se ofrecerán corderos a $130.000, escabeches de chivo y pavo, y productos gourmet que se codean con lo tradicional.
La ruta del chivito
Y en ese contexto, la Corporación para el Desarrollo de la Cuenca del Curi Leuvú (Cordecc) cumple un rol clave: además de poner los chivitos en la feria, los acompaña con el relato del proceso de cría y el orgullo de representar una forma de vida y de producir que se sostiene en el tiempo.
El evento, con entrada libre y gratuita, es organizado por el gobierno provincial a través del Centro PyME-ADENEU, dependiente del Ministerio de Economía, Producción e Industria. Más allá de los productos —que van desde el gin artesanal al queso madurado, desde el té patagónico a las manzanas caramelizadas— hay una intención profunda: que el visitante entienda que consumir regional no es solo un gesto gourmet, sino también un acto político, económico y cultural.
Anabel Lucero Idizarri, gerenta del Centro PyME-ADENEU, lo dice sin rodeos: “El sector de alimentos y bebidas está muy relacionado con la diversificación de nuestra matriz productiva y al arraigo en las regiones. Es una distinción turística, sí, pero también una herramienta de desarrollo”.
Información útil
La propuesta de Tienda de Sabores no termina en lo culinario. El predio cuenta con patio gastronómico y espacios de descanso.
Para las infancias, se suma un taller de pastelería creativa a cargo de la pastelera Vanessa Díaz, donde chicos y chicas entre 5 y 10 años decoran cookies y preparan vasitos de postre antes de recibir un diploma. Una experiencia que hace de la feria un plan perfecto para la familia.
Juegos didácticos, charlas, sorteos y, por supuesto, la posibilidad de pagar con cualquier medio —efectivo, tarjeta, débito o transferencia— completan la propuesta.
El Espacio DUAM cuenta con estacionamiento propio y gratuito, aunque es muy probable que su capacidad se vea sobre exigida en algunos momentos.
Al lugar se puede llegar a través de transporte público. Mediante la APP COLE es posible consultar las frecuencias, recorridos y horarios en cada parada de colectivos y de trenes. La app está habilitada para todos los dispositivos con sistemas IOS o Android.
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