El clima en Neuquén

icon
22° Temp
53% Hum
La Mañana democracia

Con el fracaso de la política, por qué todavía triunfa la democracia

Aunque la política ha fracasado en representar mayorías sostenibles, hay muchas razones por las cuales nuestra democracia no podría ser interrumpida.

Pareciera que en Argentina todo está en discusión. L economía, a los tropezones, sin dudas tiene que ser discutida: dolarizamos, no dolarizamos, o bimonetizamos. Los economistas, casi a las trompadas en la TV, se dirimen entre achicar el Estado para bajar la inflación o gastar como locos y esperar un vientito de cola que nos saque de a poco, para que la casi la mitad de argentinos que son pobres, progresen.

¿Cómo no se va a cuestionar también a la política? En las últimas dos décadas, el poder osciló entre el Kirchnerismo y el Macrismo, sin poder legitimar un modelo digno y sustentable de país que nos haga sentir que los hijos pueden estar mejor que sus padres, para que así no tengan la necesidad de encontrar su futuro en un pasaporte o una visa.

La política en Argentina es como un péndulo que se quedó sin energía cinética, el bipartidismo fracasó. La política en Argentina es como un péndulo que se quedó sin energía cinética, el bipartidismo fracasó.

De golpe, y sin que nadie se lo espere, surge una tercera fuerza política, que discute a todo y a todos. La Libertad Avanza propone cambios radicales en la economía, la política y en la forma de hacer las cosas. A diferencia del “que se vayan todos” del 2001, propone una salida más práctica. Que se vaya solo “la casta”. Mediante el término “casta política”, Javier Milei engloba a políticos, sindicalistas, periodistas, encuestadoras y cuestiona hasta al mismísimo Papa Francisco, al embajador de Dios en la Tierra, por promover "una agenda que defiende el asesinato, el robo, la envidia" quien dice que "tiene afinidad por los comunistas asesinos de izquierda”.

Como si fuera poco, la candidata a vicepresidente de la Libertad Avanza, Victoria Villaruel, proviene de otra casta aún mas vieja que la actual: la casta militar que gobernó tristemente nuestro país durante tantos años.

A raíz de los fracasos de la política, de la economía y luego de las arriesgadas y extravagantes declaraciones derechistas, surge una gran preocupación que recorre muchas conversaciones por estos días. Si La Libertad Avanza no repara en correr su discurso hacia la más extrema derecha, y si por ejemplo Villaruel tilda a Estela de Carlotto, presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo como “un personaje siniestro” y que “con ese cariz de abuelita buena, justificó al terrorismo” y lo hace sin perder un solo voto. ¿Qué impide que surja una reivindicación de los militares y que, después de 40 años, perdamos la democracia?

No teman, el mundo cambió.

En la década del 70 existía una guerra fría y Argentina era un objetivo más dentro de batalla indirecta entre dos imperios. Los militares argentinos recibieron apoyo de Estados Unidos, con la excusa del combate al comunismo y la influencia de la Unión Soviética en todo el continente. Quería evitar otra Cuba. El muro cayó y esa guerra terminó. Ya no hay potencias legitimando grupos de poder violentos y militarizados en nuestro país.

La opinión minoritaria de quienes promueven una dictadura hoy no podría ser legitimada por los monopolios de la comunicación y el poder económico. Internet y las redes sociales democratizaron la opinión.

debate (1).jpg
TN anunció el debate entre los candidatos a vicepresidente. Será esta noche.

TN anunció el debate entre los candidatos a vicepresidente. Será esta noche.

El recuerdo de los fracasos económicos y militares de los gobiernos de facto y el maltrato y el dolor que los militares propinaron a su propio pueblo siguen hoy muy latentes, nadie los quiere de vuelta. No pudieron con la economía, pero tampoco con los ingleses en Malvinas. Fracasaron en lo único que le da razón a su existencia: defender la soberanía nacional.

En el debate vicepresidencial televisado en la última semana por TN, pudimos ver que -por suerte- no todo está en discusión en argentina. Al menos la democracia no lo está. Todos los demás candidatos apelaron a Victoria Villaruel por sus visitas a Videla y a los demás represores y asesinos, buscando ahí una confesión antidemocrática que no llegó. Villarruel fue muy clara al afirmar que era parte de una investigación para un libro, en busca de la “memoria completa” y que no reivindica a ningún gobierno de facto. Villaruel admite públicamente que en la dictadura se cometieron violaciones a los derechos humanos, y que está de acuerdo con que esos crímenes sean juzgados. Aclaró que solo exige el mismo trato para los Montoneros y el ERP por sus crímenes en períodos de democracia.

El candidato a vicepresidente de Unión por la Patria, Agustín Rossi, afirmó no creerle. La comparó con Alfredo Astiz al llamarla “infiltrada de la democracia”. Supongamos que, como dice Rossi, Villaruel miente y en un ámbito privado y en secreto sí reivindica las dictaduras. En ese caso, su respuesta en el debate demostraría un triunfo aún mayor de la democracia. Si eso es lo que ella piensa y no se atreve a decirlo frente a una cámara, es porque sabe que en democracia, automáticamente, perdería las elecciones.

Decir que la democracia no está en peligro cuando todos están contentos y tienen plata en el bolsillo es muy fácil. Es ahora, en tiempos de crisis y zozobra, cuando los argentinos estamos poniendo a prueba de qué estamos hechos. La gran mayoría de los argentinos, a pesar de los fracasos económicos, y políticos, queremos libertad y ese es el slogan de la fuerza política más votada el pasado 13 de agosto. Y libertad es algo que sólo se logra con democracia.

Como dijo Raúl Alfonsín, “con la democracia se come, se educa y se cura”. Pero, también con ella, se sacuden los golpes y se sueña.

Te puede interesar...

Leé más

Noticias relacionadas