Creó con inteligencia artificial un videojuego para revivir la historia de los pueblos originarios en Neuquén
Sin saber programación, un neuquino de 36 años diseñó un juego estratégico al estilo Age of Empires para que las nuevas generaciones descubran la riqueza cultural patagónica.
Facundo Ávila siempre tuvo una idea que dormía, latente, junto a sus recuerdos de la niñez. Desde chico, había aprendido todo lo que se puede saber de las antiguas civilizaciones a partir de los videojuegos de estrategia que jugaba con sus amigos, y pensaba que a los pueblos originarios de la Patagonia les hacía falta su propio videojuego para despertar esa ávida curiosidad que tuvo él. Hoy, con muchos ensayos y ayuda de la inteligencia artificial, lo hizo realidad.
El neuquino de 36 años nunca hizo cursos formales de programación o desarrollo de software. Se define, simplemente, como un aficionado: ese mismo chico curioso que disfrutaba de jugar videojuegos y, en cada partida, quería aprender un poco más.
Durante la infancia, se juntaba con sus amigos a jugar Age of Empires 2, un videojuego de estrategia en tiempo real que está basado en el desarrollo de pueblos de la Edad Media, en el que cada jugador tiene que buscar recursos, desarrollar ejércitos y conquistar facciones enemigas.
Con su innata curiosidad, aprovechó cada minuto del juego para sumergirse en ese período histórico y aprender más sobre otras civilizaciones, como francos, bizantinos, mongoles o españoles. Así, encontró que los videojuegos eran más que un pasatiempo: podían encender la chispa para aprender más sobre nuestra propia historia, desde una perspectiva más lúdica que la que reina en las escuelas.
"Mi idea era hacer algo de acá porque no vi que hubiera nada relacionado con la cultura precolombina de Neuquén, y siempre me gustaron esos temas", dijo y aclaró: "No soy tan conocedor, pero me gusta la historia de Neuquén y quería que más personas se interesaran por ese tema".
Hoy, su juego Trawün Mapu se ve prácticamente terminado. Pero lo cierto es que detrás de la idea también existió un largo proceso de aprendizaje autodidacta, de prueba y error, y de nutrirse de los que más saben de programación para poder concretar eso que imaginaba en sus noches de videojuegos entre amigos.
"Siempre tuve la idea de hacerlo, pero nunca tuve las herramientas. Hace seis años que lo vengo pensando y nunca tuve capacidad para hacerlo", relató Facundo, que trabaja en el área de Recursos Humanos de una empresa y no cuenta con estudios formales de programación.
Un videojuego desarrollado con IA
"Hace un año, un compañero me presentó herramientas de IA que no conocía; fui muy autodidacta y pude avanzar a pasos agigantados", explicó. Así pudo destrabar el proceso para convertir esa vieja idea en un plan de acción.
"Fui escalando la calidad apoyándome en la IA, fui creando mi propio motor de a poquito", contó a LM Neuquén sobre un trabajo que incluyó el uso de distintos lenguajes de IA. "Usé Claude como generador gráfico, y elegí ChatGPT para los guiones, para poder nutrirme de diferentes palabras, porque tiene diálogos en mapudungun y otras lenguas originales. Y después creé mi propio motor del videojuego MEV, lo hice solo con Claude", aclaró.
Aunque Facundo aclaró que no es un experto en la temática de la Neuquén precolombina, trató de ser lo más fiel a la historia e identidad de los pueblos originarios. Para eso, se nutrió de información de Wikipedia y la página del Museo Precolombino de Chile, "que tiene toda la información sobre mapuches, tehuelches y pehuenches".
Aunque las herramientas de IA lo ayudaron a hacer los primeros avances, el desarrollo de Trawün Mapu no fue automático. Por el contrario, exigió un extenso proceso de prueba y error, donde se valió del respaldo de sus amigos, esos mismos fanáticos de Age of Empires 2 que antes se juntaban a jugar el legendario videojuego y ahora se habían convertido en catadores de un desarrollo nuevo.
"Tengo compañeros que lo están jugando desde la primera versión que salió en diciembre; fue muy básica. Todos los meses pruebo una nueva versión y ellos me dicen los errores y lo vamos ajustando", explicó.
Y agregó: "Ya es 100% jugable, se puede hacer todo, falta pulir pequeños detalles; ya tiene su propio repositorio, así que los que lo tengan lo pueden actualizar desde el mismo juego".
Cómo se juega a Trawün Mapu
Facundo buscó imitar otros juegos de estrategia en tiempo real, como Age of Empires 2, pero nutriéndose de la historia particular de la región. Aunque se tomó algunas licencias para garantizar un juego didáctico y entretenido, trató de ajustarse lo más posible a la idiosincrasia real que existía en Neuquén antes de la colonización española.
Facundo explicó que los usuarios pueden jugar solos o en grupos de hasta seis personas, con diferentes modalidades que también inciden en la extensión del juego.
"Se puede jugar individual, con escaramuzas que son todos contra todos o campañas donde podés hacer misiones y cada poblado tiene su propia misión, y también se puede jugar online hasta 6 personas, por ahora se puede jugar con amigos y no con desconocidos porque no tiene su propio chat", aclaró.
Los jugadores deben elegir con qué pueblo van a jugar, entre mapuches, tehuelches o pehuences. "Tenés que gestionar la economía, armar tu campamento y tu objetivo es derrotar a los otros pueblos. Tenés que alimentar a la gente cazando guanacos, sacando piñones de los pehuenes o pescando. Se pueden sacar maderas cortando árboles autóctonos de la zona", relató.
Facundo aprendió por pura afición acerca del modo de vida de los pueblos originarios. Sin embargo, confesó cierto temor a mostrarlo a las comunidades porque, si bien realizó algunas excepciones para permitir el desarrollo del juego, su intención siempre fue respetar su identidad y difundir aún más su historia.
"Traté de ser lo más real posible, pero hay que entender que es un juego. Tuve que agregar cosas para darle más dinámica al juego y que sea más entretenido. Por ejemplo, agregué torres de vigilancia de madera con un arquero que cuida tu zona, canoas para pescar o transportar gente, agregué muros que sé que no tenían, pero servían para el juego", explicó.
Facundo también se valió de la IA para desarrollar la banda sonora del juego, con instrumentos y melodías que remiten a la cultura mapuche. Y agregó hasta animales autóctonos, como pumas que pueden atacar a los jugadores o cóndores que sobrevuelan los sitios.
Un juego con pura identidad
Facundo bautizó el juego con el mismo título que tiene el himno de Neuquén, pero por pura casualidad. Fue a partir de un discurrir azaroso entre sitios web, en los que buscaba la mejor palabra mapuche para definir su propuesta. "Vi el significado, encuentro con la tierra, y me encantó", afirmó.
A futuro, el desarrollador busca que su videojuego llegue a todos los que tengan curiosidad por la identidad de la región. "Me gustaría liberarlo, que sea de libre acceso, para que cualquiera pueda jugar, hacer campañas, crear mapas", dijo y añadió: "Traté de ser muy respetuoso con los pueblos originarios, los mapas, las tierras porque sé que son temas sensibles. Todo lo manejé con mucho respeto".
A pesar de que sigue haciendo ajustes en su propuesta, Facundo se ilusiona con imitar en otros niños el ímpetu que tuvo en su niñez, cuando se fascinó por aprender sobre las antiguas civilizaciones en esas reuniones de amigos frente a la computadora. Ahora, en cambio, busca que ese entusiasmo no sea para descubrir la Edad Media europea sino para reencontrarse con su propia tierra.
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