Como si no fuera ya suficiente la pesadilla que está atravesando Florencia Agustina Fernández por la muerte de su hija Kayla, la nena de 7 años que murió en un fatal accidente de tránsito en la ruta Ruta 22, la obra social que debe garantizar la cobertura médica a la joven de 25 años cortó todas las vías de comunicación en medio del pedido de los materiales y la derivación para concretar las intervenciones quirúrgicas que deben practicarle.
Pasó ya una semana de la horrorosa madrugada del lunes 2 de enero, en la que Kayla perdió la vida - al parecer -a raíz de la conducta negligente y temeraria de Juan S., la pareja de su madre, que iba frente al volante a gran velocidad y en estado de ebriedad.
En medio del dolor, Florencia permanece internada en el Servicio de Ortopedia y Traumatología del Hospital Castro Rendón, devastada psicológicamente y a la espera de que la Obra Social del Personal de Seguridad, Comercial, Industrial e Investigaciones Privadas (OSPSIP), dé respuesta a las solicitudes para concretar la serie de intervenciones que tiene indicada la paciente.
Si bien clínicamente se encuentra estable, la joven presenta complicaciones desde lo traumatológico con fracturas en la cadera y los miembros inferiores, con el agravante de hundimiento. En el parte de este lunes 9 de enero, detallan que el cuadro incluye "tracción esquelética por fractura bilaterial de acetábulo, fractura de fémur derecho, fractura de platillo tibial izquierdo y fractura de columna lumbar"
La situación es desesperante porque tanto los allegados como los agentes del hospital no logran completar las gestiones antes la obra social para que autoricen las cirugías. Cuando no les cortan el teléfono, los administrativos de de OSPSIP - tanto de Buenos Aires como los de la sucursal neuquina- evitan ofrecer alternativas para canalizar el reclamo de material quirúrgico o derivación a otro centro de salud habilitado por la cobertura. En los últimos días, ya ni intentos se pueden hacer, dado que bloquearon las líneas desde las cuáles se insistía en los pedidos.
La comunicación vía mail tampoco funciona. Los días pasan y la espera y la incertidumbre se prolongan, haciendo aún más dramático el escenario. Mientras tanto, los equipos del hospital con mayor demanda de la provincia redoblan esfuerzos para dar respuesta a una larga lista de pacientes que aguardan -con gran tiempo de demora- sus respectivas operaciones programadas, debido a la escasez de quirófanos.
No es la primera vez que una obra social o prepaga pone trabas burocráticas de distinta índole haciendo aún más insoportable la situación de los afiliados que requieren de los servicios médicos. Sobrepasados y angustiados por la salud física y psicológica de quienes se encuentran internados, los familiares deben hacer un periplo para destrabar puntos y comas de cada requerimiento: ir a las oficinas, llamar por teléfono, esperar una respuesta en una aplicación y rehacer todo el proceso ante la falta de respuesta o nuevos requerimientos.
Pedido de justicia
La muerte de Kayla causó conmoción en la región. La nena, oriunda de Neuquén, murió de manera instantánea producto del vuelco que tuvo lugar en la madrugada del 2 de enero, entre Enrique Godoy y Villa Regina, cuando regresaba de Las Grutas junto a su mamá, Martín y Juan S., quien conducía el vehículo.
El Peugeot 206 en el que viajaban derrapó y, tras dar varios tumbos, quedó volcado y se incendió. De acuerdo a las primeras pericias de los bomberos que asistieron al lugar, la niña salió despedida del habitáculo y falleció producto de los golpes.
La madre de la víctima sufrió heridas graves como un traumatismo craneal, además de fracturas de cadera y fémur. En primera instancia fue internada en el hospital de Regina y luego trasladada al Castro Rendón de Neuquén Capital.
En tanto, Martín y Juan tuvieron lesiones de menor consideración y recibieron el alta médica horas después del trágico episodio.
Con la agobiante ola de calor como marco, el pasado viernes por la tarde familiares y amigos de Florencia se reunieron en el centro de la ciudad para visibilizar la causa y pedir que comience el proceso judicial contra el conductor del coche, acusado de manejar a alta velocidad y en estado de ebriedad cuando regresaba de Las Grutas hacia Neuquén.
En ese contexto, la abuela materna de Kayla, Sandra Quintremil, volvió a hacer hincapié en la restricción de acercamiento para Juan S. hacia la mamá de la nena, vigente desde el jueves pasado. Según la versión familiar, el hombre concurría al hospital Castro Rendón con la intención de amenazar a Florencia.
Según denunció la tía materna de Kayla, en la causa van a sumar que el hombre la habría golpeado a Florencia en la vía pública en Las Grutas, previo al viaje que emprendieron de regreso a la capital neuquina. En ese sentido, sostuvo que hay audios que demuestran el miedo que inspiraba el hombre en la pequeña, en los que “pide por favor que no la dejen venir con Juan porque le iba a pegar a la mamá”.
Por otro lado, señaló que el acusado habría declarado que no conducía en alcoholizado y que el accidente se originó luego de que una camioneta le habría tocado el vehículo Peugeot 206 por detrás. Sin embargo, lo que saben los familiares es que habría salido de Las Grutas alcoholizado e incluso que había parado en un pueblo a comprar dos latas de cerveza.
Respecto a la salud de su hija, Quintremil señaló que, además de un traumatismo de cráneo, la joven tiene comprometido un pulmón por una fisura y varias costillas quebradas.
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