Lilia es una mamá jubilada que pide por favor que alguien del Estado la ayude a pagar el alquiler porque no le alcanza. Tiene una hija con discapacidad.
Lilia es una mamá jubilada a cargo de una hija con discapacidad desde que nació. Donde están viviendo, ya no pueden estar; y no pueden afrontar los nuevos valores de mercado. "Si pagamos el alquiler, no comemos", aseveró.
Dice que cobra una jubilación y la pensión de su hija, pero la suma de los dos ingresos no alcanza a cubrir lo que sale el alquiler, ni siquiera de un monoambiente. Además, la joven con discapacidad que tiene a su cargo depende de una silla de ruedas, de modo que hay barreras físicas y arquitectónicas concretas que impiden su acceso a distintos inmuebles que se ofrecen.
Los dueños de la vivienda que alquilan le tuvieron mucha paciencia, pero ya le pidieron el lugar y de ahí se tiene que ir. "Pagar otro se me va a hacer muy complicado. La venimos luchando hace mucho tiempo, golpeamos muchas puertas y no hubo respuesta. Necesito un lugar que yo pueda pagar y pueda ser reconfortable para mi hija. Alguien que pueda escuchar, me llame a mi telefono celular o vaya a mi casa, donde estoy viviendo", expresó, en declaraciones a LU5.
Aseguró que lleva 12 años esperando por una casa del Estado para su hija, quien tiene 22 años y reviste muchos cuidados. En principio porque nació con espina bífida y tiene una vejiga neurogénica que requiere de sondas y bolsitas recolectadas que muchas veces tiene que comprar con dinero de su bolsillo porque el hospital no tiene en stock. Algo parecido le ocurre también con la medicación.
"Yo no estoy pidiendo que me regalen, estoy pidiendo que me ayuden, es un derecho de mi hija también, a tener una casa digna. Sabés lo que es que se tenga que lavar los dientes en un fuentón porque no entra en el baño...es dolorosísimo", cerró.
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