El pozo es profundo, tiene un metro y medio por lo menos; y ocupa casi media calzada. De día, los autos lo esquivan porque tiene una precaria malla naranja a su alrededor sujetada por algunos tambores de combustible. Pero de noche no se ve. Es un agujero negro. Y lleva mucho tiempo, tanto que le crecieron algunas plantas adentro.
El eterno pozo está ubicado en la intersección de las calles Lanín y Láinez, cerca de un lavadero de autos y unas canchas. "Si venís de frente por Lanín te caes adentro, si no lo ves. La calle se estrecha y queda una sola mano", detalló Luciana, una vecina del barrio Villa María, en diálogo con LMN.
Lo recuerda así desde 2020, aunque Internet es una gran biblioteca que guarda archivos más viejos de otros pozos más o menos grandes en la misma esquina. Es que sí, el cráter cumple años de desidia. Ya en 2010 había vecinos que expresaban su preocupación por otro hoyo de gran magnitud al que se le había acumulado tanta agua que formó una especie de laguna.
Personal del EPAS lo tapó y repavimentó, pero al tiempo el asfalto volvió a ceder. Todos los arreglos en ese sector de la ciudad han sido parches provisorios que no pusieron fin al peligro.
"No sé cuán profundo será ahora, pero parece de varios metros. La verdad que da miedo pasar por ahí. Se puede caer un auto o una persona", advirtió Luciana, la vecina.
Otros vecinos del barrio Villa María recordaron que se realizaron varios reclamos ante el área de Obras Públicas de la Municipalidad. Sin embargo, el cráter sigue ganando tamaño y no hay el menor indicio de que vaya a repararse, al menos por ahora. "Está marcado con rejilla naranja. Pero suponiendo que se sale eso de noche, no se ve", mencionaron.
No está claro cuál es el problema de fondo, y si por abajo del asfalto la pérdida es tan grande que pasa un río de afluentes pluviales o cloacales. Pero la respuesta que recibieron es que para solucionar el inconveniente hay que levantar toda la calle.
Yendo de nuevo a los antecedentes, parece que en ese lugar hubo muchos problemas con una filtración de la red cloacal del barrio. Sin embargo, esta vez los vecinos no sienten olor nauseabundo.
Mientras tanto... qué dijo el EPAS
Desde el Epas confirmaron que, efectivamente, ese agujero está ahí desde hace bastante tiempo porque el colector cloacal está roto y, por lo tanto, se desmoronó el asfalto. "Para poder solucionar este problema, está en ejecución la obra de calle Lanín", se indicó.
Es una obra grande que se encara por tramos, y la que interesa a Lanín tiene un avance del 80 por ciento. "Una vez que tengamos el colector cloacal finalizado, vamos a sacar fuera de funcionamiento el viejo y, por lo tanto, la calle quedará asfaltada", indicaron desde el Ente Provincial de Agua y Saneamiento.
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