El hombre habló de las circunstancias que los llevaron a brindar el servicio de la app, que no está habilitada en la ciudad, y remarcó que un grupo de taxistas los acorraló en plena calle.
A días de que la subsecretaría de Transporte confirmara que el personal de la Municipalidad de Neuquén retuvo a tres vehículos luego de detectar que estaban trasladando pasajeros en forma irregular a través de la aplicación Uber, uno de los choferes decidió relatar su versión de los hechos.
Se trata de Daniel Seguel, quien fue interceptado y acorralado en plena calle por un grupo de taxistas el lunes pasado, mientras trasladaba a una pasajera que -para él- ofició de agente encubierta para hacerle "una cama".
"Leí y escuché las notas que salieron en todos lados, respecto a lo que dijo el subsecretario de Transporte y decidí salir hablar porque muchas cosas están mal informadas. Le están mintiendo a la gente, entonces hace falta el otro punto de vista, la otra campana", comenzó diciendo el hombre, en diálogo con LMNeuquén antes de contar qué lo llevó a brindar servicios a través de la plataforma de Uber y qué fue lo que sucedió a principios de semana cuando le retuvieron el auto y su licencia de conducir.
"Yo venía trabajando en seguridad privada, lamentablemente se finalizó el contrato y me quedé sin trabajo. Yo tengo carnet profesional D2 y con el Linti, que es una extensión que te piden como conductor profesional para poder manejar colectivos y traffics. Tiré currículums en empresas de transporte, no pasó nada. También intenté sumarme al servicio de taxis, pero querían que presentara el carnet D1, es decir me querían bajar de categoría, siendo que el D2 es más alto y no había necesidad de bajar al D1", manifestó haciendo referencia a dos de las experiencias fallidas que vivenció después de marzo de este año, trsas quedarse sin el sustento laboral.
"Como no me salía ningún trabajo -estuve varios meses buscando- empecé a trabajar como repartidor de Rappi y, más tarde, como venía muy tranquilo sumé PedidosYa y alternaba las dos. Luego me llegó el comentario de que Uber estaba llegando de nuevo a Neuquén, entré a investigar, me bajé la aplicación que estaba disponible para usar acá, más allá de las restricciones del gobierno", dijo para luego señalar que -previo a realizar una serie de acreditaciones legales- empezó a hacer traslados por medio de esa plataforma en la ciudad.
"Cuando te creás la cuenta la aplicación te exige el carnet profesional, antecedentes penales a nivel nacional, una cuenta bancaria para poder hacerte el pago, un auto en buen estado con cinco puertas, aire acondicionado y modelo 2005 en adelante. También te piden que el seguro y la patente esté al día, muchísimas fotos tuyas (del conductor) y el monotributo. Yo presenté todos los papeles, ellos verificaron todos y como estaba todo correcto me dieron el okey", remarcó.
Respecto a cómo fue denunciado ante las autoridades policiales y municipales el lunes pasado, el chofer precisó que una mujer se hizo pasar por un pasajero. "No sé si es taxista o amiga de taxistas, porque después la vi en un Taxi Avenida. Se subió y me dijo que había visto una noticia de que habían agarrado a un Uber. Le dije: 'quedate tranquila, si nos llegan a a parar vos sos una amiga'. Se ve que le dio aviso a los taxistas porque en el trayecto un taxista me cruzó el auto de una forma muy agresiva. Casi choco, tuve que hacer una maniobra para esquivarlo y en un semáforo aparecieron otros taxistas que también me impidieron el paso con sus autos. Se bajaron y me empezaron a prepotear. Yo calmado. Querían obligarme a estacionar, cuando ellos no pueden hacer eso: no tienen autoridad, no son policías", remarcó haciendo alusión al caos vehicular que se generó en la esquina de Olascoaga y Fray Luis Beltrán.
"Se hizo una congestión de tráfico porque estaban los taxis cruzados delante mío cortando el tránsito. Yo hice bajar a la pasajera. Calculo que hizo un acting y fingió asustarse. Le dije que se bajara, que se fuera tranquila que yo me iba a quedar en el auto. Después abrieron el paso de una de las vías y empezaron a circular los autos. Yo que estaba en la mano derecha, no pude avanzar, hasta que llegó la policía", describió.
"Me pidieron documentación, yo tenía todo en regla. Había dos o tres taxistas que seguían haciéndose los pesados, amenazando. Luego la policía los hizo correr y llegó personal municipal de Transporte que me dijeron que tenían pruebas que se había levantado un pasaje desde determinada dirección y que iba a tal dirección. Ahí me di cuenta que la muchacha que yo llevaba fue quien me entregó", indicó. "No había manera de saber eso si no es mostrando captura de pantalla o mostrando el celular", agregó.
"Ahí fue cuando me notificaron que me iban a retener el vehículo y la licencia", recordó para luego aclarar que no opuso resistencia "porque no quería que se armara más despelote". "Pero ellos solo pueden hacerme una multa, no pueden retenerme el vehículo por más que la ordenanza diga que está prohibido Uber. Sin una orden de un juez, no pueden sacarme el vehículo ni quedarse con mi carnet de licencia. Si estoy alcoholizado, es la única manera que pueden hacerlo", recalcó.
Actualmente, Daniel espera que su situación se resuelva vía judicial. En ese sentido, contó que Uber se hará cargo de costear los servicios del estudio jurídico que lo patrocine. "Yo estoy tranquilo, sé que voy a recuperar todo. No estaba haciendo nada malo, es mi única fuente de ingreso", esgrimió.
Luego de aclarar que no volverá a intentar brindar servicios de traslados a través de Uber hasta que la plataforma no logre comenzar a funcionar de manera legar en la ciudad, Daniel sostuvo que la convivencia entre el servicio de taxis y el de la app es posible, tal como sucede en otras ciudades del país como Mendoza y Buenos Aires, "donde varios taxistas manejan el taxi con reloj y en determinados momentos toman viajes a través de la aplicación".
"Acá no lo quieren habilitar porque están entongados entre la Municipalidad y los taxistas. Uber exige carnet profesional con apto psicofísico y otras cosas tal como conté antes. Es lo mismo que te piden para manejar un taxi", enfatizó.
En ese marco, ponderó algunas particularidades que incluye el servicio de Uber -en términos de beneficios al pasajero- al expresar: "Como es un acuerdo entre partes, es más barato que el taxi. Tiene muchas normas de seguridad. Se puede calificar cada viaje, la app también permite compartir el viaje en tiempo real con otras personas, como familiares y amigos. También contás con un botón para llamar a la policía (el 911) en caso de que veas algo raro o sospechoso. El pasajero también puede grabar la conversación del viaje en tiempo real con el chofer".
"Yo trabajo como monotributista, no es como dicen algunos que piensan que estamos en negro, que no pagamos nada", planteó antes de postular: "Las veces que he ido a buscar pasaje al aeropuerto, había largas filas de gente preguntando si venían taxis o si funcionaba Uber. ". "Lo mismo en la ETON. Dicen que en la ciudad de Neuquén hay más de mil coches, pero no dan abasto. Las bases a veces no atienden los teléfonos, no todos están distribuidos bien. Acá todo se quedó en el tiempo, yo creo que los dos sistemas pueden convivir", concluyó.
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